miércoles, 6 de diciembre de 2017

Grand Slam (tragedia al mejor de cinco sets)



Personajes
Padre A
Madre A
Padre B
Madre B
Novia del tenista

Tribunas de court central, se está jugando la final de un torneo internacional de tenis. Sentados: PADRE A, MADRE A, PADRE B y MADRE B. El match se desarrolla hacia el centro de la platea. Los actores se ubicarán en dos plataformas de tres escalones formando un ángulo casi llano. Girarán la cabeza a izquierda y derecha siguiendo el juego. Escuchamos el off de los golpes acompañados por un “¡ufff!” y un “¡afff!” del tenista y de su contrincante ruso. Se escuchan aplausos al final de cada punto.

I
(PADRE A y MADRE A en el centro de la plataforma de la derecha, PADRE B y MADRE B en el centro de la de la izquierda)
PADRE A (impecable uniforme de tenis, actitud de entendido): Un mix de trabajo y resistencia, con rutinas específicas de velocidad, preferiblemente en cancha y sin pelota…
(Los demás aprueban, giran la cabeza a izquierda y derecha, se escuchan los golpes y los ¡uff! y los ¡afff! de fondo)
PADRE A: Una labor de incentivación,  para que el propio jugador se concientice y observe su rendimiento…
(ídem)
PADRE A: Descubrir el instante en el que se puede exigir y en el que uno debe decidir un descanso. Potencia, agilidad, energía de desplazamientos…
(ídem)
PADRE A: Pero obviamente todo es mental…
(Se escuchan aplausos del final del punto, PADRE A, PADRE B, MADRE A y MADRE B aplauden. APAGON. Durante cada breve apagón aumentará en intensidad el sonido de los golpes y los ¡ufff! y los ¡afff! de los contendientes)

II
(PADRE A, MADRE A, PADRE B, MADRE B en la misma posición y actitud)
PADRE A: Un enfoque general aeróbico, energizante y de fuerza máxima…
(Los demás aprueban, giran la cabeza a izquierda y derecha, se escuchan los golpes y los ¡uff! y los ¡afff! de fondo)
PADRE A: Velocidad y reacción, velocidad y reacción (señala su cabeza) Pero, repito, todo es mental.
(ídem)
PADRE A: Obrar en función al tiempo y al objetivo a cumplir (perdiendo convicción) Y… y bueno, ejem, y por su puesto subir a la red.
MADRE A (sobresaltada): ¿Qué dijiste?
PADRE A: ¿Cómo?
MADRE A: Que qué dijiste.
PADRE A: Nada
MADRE A: ¿Dijiste ‘y por supuesto subir a la red’?
PADRE A: Sí, ¿y?
MADRE A: ¡Dijiste y por supuesto subir a la red, Hugh!
PADRE A: Dije “y por supuesto subir a la red” ¿Y qué hay con eso?
MADRE A: No sé. Por eso te pregunto. ¿Qué pasa, no está subiendo?
PADRE A: Sí que está subiendo.
MADRE A: Pero dudaste.
PADRE A: No dudé
MADRE A: Dudaste, Hugh, dijiste ‘y por supuesto subir a la red’ y dudaste.
PADRE A: ¡Delfina, te pido por favor! (Pausa)
MADRE A: Explicame.
PADRE A: No dudé, lo que pasa que hoy...
MADRE A: ¡Hoy, hoy!
PADRE A: No lo veo enfocado.
MADRE A: ¿Cómo que no lo ves enfocado?
PADRE A: No lo veo enfocado. No ves, está plantado en el fondo.
MADRE A: Si vos dijiste que jugara en el fondo.
PADRE A (impacientándose): ¡Que jugara en el fondo si el otro le buscaba el revés, Delfina, por favor no empecés! (Pausa)
PADRE B: Disculpe, ¿no?,  yo no sé mucho pero en una de esas el pibe...
(PADRE A y MADRE A giran de golpe la cabeza y lo fulminan con la mirada, PADRE B enmudece. Vuelven a mover la cabeza a izquierda y derecha, se escuchan los golpes y los ¡uff! y los ¡afff! de fondo) 
MADRE A (a PADRE A): Así lo terminás confundiendo.
PADRE A: ¡Por favor!
MADRE A: Me confundís a mí, no lo vas a confundir a él.
PADRE A: Él sabe.
MADARE A: Él no sabe, tesoro, él es un chico: en setiembre cumple 17.
PADRE A: ¡POR FAVOR, DELFINA! (intentando amabilidad) ¿No te das cuenta que me sacás del partido?
(Pausa, giran la cabeza a izquierda y derecha, se escuchan los golpes y los
¡uff! y los ¡afff! de fondo)
MADRE B (a PADRE B, susurrante): Te dije que no tenías que hablar.
PADRE A: Son tarados.
MADRE B: A ver si ocurre una desgracia.
PADRE B: Tarados. ¡Ta-ra-dos!
MADRE B: ¡No seas bruto! Es un deporte que exige concentración.
PADRE B. Y vos qué opinás, si no entendés ni apio.
MADRE B: No viste que en todo momento tienen que estar atentos. Mirale las caras. A mí me pone los nervios de punta.
PADRE B: Los pelos
MADRE B: ¿Qué?
PADRE B: Que se dice  ‘los pelos’ de punta.
PADRE A (reaccionando por los cuchicheos de los otros): ¡POR FAVOR!
VOZ EN OFF DEL ARBITRO: ¡Silence, please!
(Giran la cabeza a izquierda y derecha, se escuchan los golpes)
APAGON

III
(MADRE A se desplazó encima de MADRE B y PADRE B al centro de la plataforma izquierda. En el extremo inferior derecho de la plataforma derecha quedó PADRE A. Se escuchan los golpes y los ¡uff! y los ¡afff! de fondo)
MADRE A: Atención ahora.
MADRE B: ¿Qué?
MADRE A: Concéntrese, mi amor.
MADRE B (agitada): ¿Qué va a pasar?
MADRE A: Hay que estar atentos.
MADRE B: ¿Por?
MADRE A: Es el break point. Ahora Ramiro le va a quebrar el saque.
MADRE B: ¿Y eso es importante?
MADRE A: ¡Obvio!
(PADRE B, malhumorado, se pone unos lentes para leer, extiende un mapa rutero, lo estudia. Se siguen escuchando los golpes y los ¡ufff! y los ¡afff! Aplausos de final de punto)
MADRE A: Qué le dije. Ahora aplauda.
MADRE B: ¡Ay qué suerte!
(MADRE A y MADRE B aplauden con entusiasmo)
MADRE A: “Subir a la red”. Este Hugh es un paranoico: si fuera por él, Rami no debería perder un solo punto (observando a PADRE B) ¿Qué hace?
PADRE B (hosco): Miro un mapa.
MADRE A: Un mapa… ¿Y para qué?
PADRE B (haciendo a un lado a MADRE A): ¿Me permite, señora? (a MADRE B) Lo que yo digo es esto: nosotros entramos por Acceso Norte, ¿no?, este es el camino del Buen Ayre, después hay que agarrar Camino de Cintura, ves, hay que dar la vuelta por acá, tomamos este desvío y acá está lo de tu prima.
MADRE B: No me mostrés porque no entiendo nada.
PADRE B: Lo único que quiero es que a la vuelta pasemos por alguno de esos supermercados grandes que hay acá, a ver si consigo las latas de pintura para el techo, nada más.
MADRE B: Nos vamos a perder.
PADRE B: No nos vamos a perder.
MADRE A: ¡Pintura para el techo, qué divino! (a PADRE A) ¿Escuchás, Hugh?
(PADRE A, absorto en el partido, no le contesta, MADRE A se incorpora, va hacia él)
MADRE A: ¿Escuchás o no escuchás? Dijo pintura para el techo.
PADRE A: ¿Y qué hay con eso?
MADRE A: No sé, por ahí es la forma de hablar que tienen, son tan… tan…  (se queda mirando a PADRE B y MADRE B)
PADRE A: Folklóricos.
MADRE A: ¡Eso, folklóricos!
(Entra la NOVIA DEL TENISTA con dos paquetes grandes de papas fritas y una latita de gaseosa, le da las papas fritas a PADRE B, se queda con la gaseosa, que toma con una pajita)
MADRE B: ¿Por qué tardaste? Entre tanta gente te podés perder.
NOVIA DEL TENISTA: ¡Ay mamá, por favor!
PADRE B (reaccionando): ¿Y esto?
NOVIA DEL TENISTA (por lo bajo): No hay.
PADRE B: ¿Cómo que no hay?
NOVIA DEL TENISTA: ¡Cortala, papá!
PADRE B: ¿Un sánguche de milanesa, qué tiene de malo un sánguche de milanesa, a ver? Milanesa, pan, tomate, mayonesa. ¿A ver, y por qué no hay?
NOVIA DEL TENISTA: ¡Bajá la voz y cortala! ¡No hay, acá no es la onda, punto!
MADRE B (que agarró las papas fritas y las estudia): Te va a joder la vesícula.
PADRE B (se las arrebata): ¡Dame eso!
(PADRE B abre una bolsa, mastica groseramente)
PADRE B: Diga, ¿y cuánto tiempo va a durar esta cuestión?
(PABRE A y MADRE A se absorben en el juego, MADRE B los mira de reojo, se muerde las uñas)
MADRE B: ¡Shht! Volvieron a concentrarse.
PADRE B: Ta-ra-dos.
MADRE B: Si no entendés, no podés opinar
PADRE B: No tengo que entender para saber lo que digo (a PADRE A y MADRE A) ¡Yo lo que tengo es hambre, apetito, no sé si soy claro! Anoche cuando llegamos alguien nos iba a invitar a cenar y hoy al mediodía a almorzar...
PADRE A: ¡SE VA A CALLAR DE UNA VEZ!
PADRE B (incorporándose, enfrentándolo): ¿Quién dice que me tengo callar? ¿Vos me vas a hacer callar a mí?
PADRE A (retrocediendo): ¡No sea confianzudo, quiere! ¡No me tutee!
VOZ EN OFF DEL ARBITRO: ¡Silence, please!
(MADRE A de golpe da un salto, se incorpora, se bate el pelo, agarra del brazo a la NOVIA y sonríe hacia el frente)
MADRE A: Vení, ahora sí. Nos está tomando esa, ponete derecha. ¡Tendrías que haberte venido con algo más presentable!
MADRE B (se incorpora, va hacia su hija): Yo le dije: la solerita roja. ¿Te dije o no te dije que te pusieras la solerita roja?
NOVIA: ¡Basta, mamá!
MADRE B (mientras busca en un bolso un cepillo para el pelo y va sobre su hija): No hacen caso, una habla y es como si pasara un carro.
MADRE A (se pone unos anteojos para sol, apartando a MADRE B): Córrase, mi amor.
MADRE B: Con dos pinzas te emprolijo el peinado...
MADRE A (empujándola para que no entre en cuadro): ¡Salga, le digo!
MADRE B (mientras MADRE A y LA NOVIA DEL TENISTA hacen poses, inocente): No sé qué les pasa a las chicas hoy en día, es esa moda que se impuso ahora, vio. Una las ve por al calle, lindas chicas, rubiecitas, cinturitas de avispa y parecen pordioseras. Ni siquiera se pintan. Con esos vaqueros de tiro bajo que usan debajo de la cadera, parecen hombres. Mire si una iba a salir a la calle así en nuestra época.
(PADRE A impaciente con el TENISTA, se incorpora de un salto)
PADRE A: ¡QUÉ HACÉS ANIMAL!
MADRE B (se espanta): ¿Ay, qué pasó?
PADRE A: ¡ASÍ NO! ¡CON EL MOVIMIENTO MISMO ACOMPAÑÁ LA PELOTA! (hace  el movimiento de los golpes)  Tenés que buscar la paralela. Fijate en la jugada. Te perfilás, acomodás el torso y buscás la paralela…
(Pausa de unos segundos, giran la cabeza a izquierda y derecha, se escuchan los golpes y los ¡uff! y los ¡afff! de fondo)
PADRE A: ¡LAS PIERNAS, LAS PIERNAS, MOVÉ LAS PIERNAS! ¡Por el amor de Dios, si parece enyesado!
APAGON

IV
(PADRE A en el extremo superior izquierdo de la plataforma izquierda, camina nervioso. PADRE B, sobre el extremo derecho zona central de la plataforma derecha, traga un súper pancho mientras estudia el mapa, MADRE A y MADRE B, están sentadas muy juntas en el centro, abstraídas en el partido, la NOVIA DEL TENISTA, al borde de la cancha en diálogo íntimo  con el TENISTA)
OFF TENISTA: ¡ufff!
NOVIA DEL TENISTA: Fuimos a eso de la una, porque Vanesa quería ir a tomar algo.
OFF TENISTA: ¡ufff!
NOVIA DEL TENISTA: No, el que está en Bartolomé Mitre, casi Paraná: el del subsuelo. No me acuerdo como se llama.
OFF TENISTA: ¡ufff!
NOVIA DEL TENISTA: ¡Nada que ver, estás perdidísimo, Rami! Ese es el de Palermo, yo digo el que está cerca de la vía, a tres cuadras de la avenida.
OFF TENISTA: ¡ufff!
NOVIA DEL TENISTA: Por puente Pacífico
OFF DEL TENISTA: ¡ufff!
NOVIA DEL TENISTA: Ese
OFF DEL TENISTA: ¡ufff!
NOVIA DEL TENISTA: Vanesa, Romina, el primo que vino de México, Sole con el novio... Ah, y Karen.
OFF TENISTA: ¡ufff!
NOVIA DEL TENISTA: ¿Por?
OFF TENISTA: ¡ufff!
NOVIA DEL TENISTA: ¡Qué decís! ¡Me pasó a buscar Romina, nene!
OFF TENISTA: ¡ufff!
NOVIA DEL TENISTA: A eso de la una, ya te dije.
OFF TENISTA: ¡ufff!
NOVIA DEL TENISTA: ¡Es que te hablo y parece que no escuchás!
OFF DEL TENISTA: ¡ufff!
NOVIA DEL TENISTA: Si los conocés. Sole está re-casada.
OFF TENISTA: ¡ufff!
NOVIA DEL TENISTA: No. El chico es súper-tímido, no habla, para mí le falla algo.
OFF TENISTA: ¡ufff!
NOVIA DEL TENISTA: Eso fue a eso de las tres, cuando tocó la banda, Sole y el novio se quisieron ir.
OFF TENISTA: ¡ufff!
NOVIA DEL TENISTA: ¡Ramiro, nada que ver! ¿Qué te pasa? ¿Estás celoso?
(PADRE A pega otro salto, disgustado vuelve a parodiar movimientos)
PADRE A: ¡NO TE CONCENTRÁS! ¡ESTÁS CON LA CABEZA EN CUALQUIER PARTE! Ahí tenés que pegar plano, usar el centro de la raqueta.
OFF ARBITRO: ¡Silence, please!
MADRE B (a MADRE A): Se nota que entiende.
MADRE A: ¿Quién?
(MADRE A comienza a retocarse el maquillaje)
MADRE B: Su marido. Se nota que entiende. Debe haber jugado muy bien en su juventud.
MADRE A: Nunca.
MADRE B: ¿Cómo dice?
MADRE A: Nunca, que no jugó nunca.
MADRE B: No entiendo.
MADRE A: ¿Me está preguntando si Hugh jugó al tenis?
MADRE B: Sí
MADRE A: Le estoy diciendo que no jugó nunca. Es un negado para los deportes.
(Pausa, giran la cabeza a izquierda y derecha, se escuchan los golpes y los ¡uff! y los ¡afff! de fondo)
MADRE B: Pero por la forma en que habla, ¿no? Digo, pareciera…
MADRE A: ¡Pareciera!
MADRE B: Además ese conjunto que lleva.
MADRE A: Eso sí: le queda pintado.
MADRE B: Y sí, así tostado parece de una publicidad de la tele.
MADRE A: Se mantiene bien. Le hago hacer una dieta macrobiótica. El año pasado estaba más delgado.
MADRE B: Pero si es un palo. Mírelo al mío.
MADRE A: Bueno, no es lo mismo, ustedes son otra clase de gente, quiero decir, no lo tome a mal pero están en otro rubro ¿Su marido a qué se dedica?
MADRE B: Electricidad del automotor. Antes trabajaba en el ferrocarril.
MADRE A: Ve lo que le digo. En cambio en este ambiente, y más al nivel de los top ten, es importante la buena presencia.
MADRE B: Me imagino... ¿Y por qué se hace pasar por entrenador?
MADRE A: Ay, usted me cae bien: parece criada adentro de un potus.
MADRE B: ¿Por?
MADRE A: ¿Sabe el dinero que hay en juego acá?
MADRE B: La verdad que no.
MADRE A: Para que tenga una idea, Ramirito hoy está produciendo unos 950 mil dólares al año. Entrenadores, managers, preparadores físicos. Si deja la cosa librada al azar al primer descuido una se queda en la calle.
MADRE B: Ah, mire…
MADRE A: Lo seguimos hasta para ir al baño.
MADRE B: Hace bien, hay que estar cerca de los hijos. A la nena, cuando iba a las clases  de folklore la hacía acompañar por el hermano, si no estaba él siempre la acercaba Rubén en la camioneta. Una nunca sabe los peligros que hay en la calle (le muestra una foto) este es Yeison, el mayorcito, maneja un remis. Los hijos son para sufrir ¿no?
(La NOVIA DEL TENISTA, estalla)
NOVIA DEL TENISTA: ¡QUÉ DECÍS, NENE!
OFF TENISTA: ¡ufff!
NOVIA DEL TENISTA: ¡Basta! ¡No entendés nada!
OFF TENISTA: ¡ufff!
NOVIA DEL TENISTA: ¡Ramiro, cortala! ¡No me gusta cuando te ponés así!
OFF TENISTA: ¡ufff!
NOVIA DEL TENISTA (lloriquea): ¡Me estás lastimando! ¡Yo no soy cualquier cosa!
OFF TENISTA: ¡ufff!
NOVIA DEL TENISTA: Yo no te recrimino nada. Vos sos el que me ataca.
OFF TENISTA: ¡ufff!
NOVIA DEL TENISTA: ¡ESO ES TOTALMENTE INJUSTO! ¡BASTA!
(La NOVIA DEL TENISTA no puede seguir hablando, se incorpora PADRE B y se aproxima)
PADRE B: ¿Qué te dijo?
NOVIA DEL TENISTA: ¡No te metas, papá!
PADRE B: Sólo quiero saber qué te dijo.
NOVIA DEL TENISTA: Por favor, no te metas.
PADRE B: ¡Que no me meta! Me hacen venir de Carlos Casares, estoy durmiendo en el living de la casa de tu tía, hace dos días que no como, ¿y pretendés que no me meta? (la agarra de un brazo, amenazante): ¡Decime que te dijo!
NOVIA DEL TENISTA: Rompimos
PADRE B: ¿Rompieron? (pausita, de golpe se le va al humo al TENISTA) ¡YO TE VOY A DAR, PIOJOSO! ¡VOS TE CREÉS QUE LE VAS A HABLAR ASÍ A MI HIJA! ¡TE DISCULPÁS YA MISMO!
VOZ EN OFF DEL ARBITRO: ¡Silence, please!
(La NOVIA DEL TENISTA y MADRE B lo contienen)
PADRE B: ¡YA MISMO TE DISCULPÁS, SOS SORDO!
MADRE B: ¡Controlate, Rubén!
PADRE B: ¡ZAPARRASTROSO, LE PEDÍS PERDÓN A LA NENA AHORA!
MADRE A: No haga papelones que están jugando el ‘Tie Break’.
PADRE B: ¡EL TAI-CHI O LO QUE SEA, ME IMPORTA UN CARAJO! ¡QUE SUSPENDAN!
MADRE A (nerviosa): ¡Qué divino, que suspendan! (sonríe a la cámara, amanerada): ‘Tie Break’, se dice ‘Tie Break’. ¡Esta gente de provincia!
PADRE B: ¿De provincia?
MADRE A: ¿Sorry, acaso no vinieron de la provincia?
MADRE B (ingenua): De Carlos Casares, sí, pero yo soy nacida en Villa Mercedes, San Luis.
PADRE B (cortando a MADRE B): ¡Pará, mamerta! (a MADRE A) Vinimos de Carlos Casares, sí, ¿y qué hay con eso?
MADRE A: Nada
PADRE B: ¡Pero qué te hacés la culo puntudo, sí ustedes son de José C. Paz, del barrio de mi cuñada!
PADRE A (acercándose): De ‘Los Alerces’, mi viejo.
PADRE B: ¿Qué alerces?
PADRE A: Los Alerces, el country, el barrio cerrado de José C. Paz.
PADRE B (burlón): ¿El country? Si viven a dos cuadras de lo de la Elsa. 
(PADRE A le arrebata el mapa a PADRE B)
PADRE A: Veamos, Amancio Pellegrino al 700, aquí está. Esa pariente suya si no escuché mal vive al 500.
PADRE B: Sí. ¿Y?
PADRE A: ‘Los Alerces’ comienza al 600, por lo tanto nosotros estamos adentro, su cuñada afuera.
PADRE B: ¡TOMÁTELAS, PIOJO RESUCITADO!
MADRE B: Controlate, Rubén.
PADRE B: ¡Pero mirá los aires que se dan la rubia oxigenada y este hambriento!
VOZ EN OFF DEL ARBITRO: ¡Silence, please!
(La NOVIA DEL TENISTA y la MADRE B calman al PADRE B. Vuelven a sentarse como al inicio, PADRE A y MADRE A en la tarima de la derecha, PADRE B y MADRE B en la de la izquierda, la NOVIA DEL TENISTA en el centro, giran la cabeza a izquierda y derecha, se escuchan los golpes y los ¡uff! y los ¡afff! de fondo)
PADRE A: Potencia, agilidad, energía de desplazamientos…
(Excepto PADRE B, los demás aprueban, giran la cabeza a izquierda y derecha)
PADRE A: Un adiestramiento reflexivo de los reflejos…
(ídem)
PADRE A: Buenas piernas y una técnica depurada son la base…
(ídem)
PADRE B (se incorpora): Yo me voy.
APAGON

V
(Luz. PADRE B encima de PADRE A, lo tiene por el cuello, MADRE A, MADRE B y LA NOVIA DEL TENISTA intentan separarlos)
PADRE B: ¿Qué me tenías que decir?
MADRE A: ¡SEÑOR!
MADRE B: ¡Ruben, soltalo!
PADRE B: ¡Dale, hablá, te escucho!
PADRE A: ¡Agggh! ¡Suélteme!
MADRE B: ¡Soltalo, Ruben, por el amor de Dios, no sos vos cuando te enloquecés!
NOVIA DEL TENISTA: ¡Basta papá!
PADRE A: ¡Suélteme!
APAGON

VI
(Luz. Lograron separarlos, el PADRE A está junto a la MADRE A que se interpone, la MADRE B y la NOVIA DEL TENISTA retienen al PADRE B)
PADRE A: ¡Resentido social!
PADRE B (poniéndose la camisa adentro del pantalón): ¡Callate, cagón!
PADRE A: ¡Grasa!
VOZ EN OFF DEL ARBITRO: ¡Silence, please!
(PADRE B vuelve a írsele al humo, la MADRE B y la NOVIA DEL TENISTA lo retienen)
PADRE B: Dejame, que estoy hablando con el señor.
NOVIA DEL TENISTA: ¡Pará, nene!
MADRE B: ¡Por favor, basta Rubén!
PADRE A: ¡Lo voy a denunciar!
PADRE B: ¡Y yo te voy a bajar esos dientes postizos de Carlos Perciavale que tenés!
NOVIA DEL TENISTA (estallando): ¡BAS-TA! Lo que están haciendo es una vergüenza. ¿No lo ven? ¿No entienden? ¡Por qué no nos dejan en paz! ¡Por qué no nos dejan vivir, digo yo!... ¿Saben lo que le pasa a Ramiro? ¿Alguna vez le preguntaron? ¿Me preguntaste a mí, mamá, qué siento, qué me está pasando? (MADRE B se acerca a la NOVIA DEL TENISTA, la toma por los hombros, la NOVIA DEL TENISTA la rechaza) Son mezquinos, egoístas. Deberían avergonzarse (al PADRE A) Señor: ¿sabe lo que me dijo Ramiro ayer, sabe cuál es su sueño?: ir a Orlando al estreno de la “Guerra de las Galaxias IV” y compartir una cena con el elenco... No somos muñecos, no somos videogames. Él es un chico como cualquiera, tal vez lo único que necesita es estar tranquilo, para pensar, para descubrir lo que quiere…
(PADRE A, MADRE A, PADRE B y MADRE B, que al principio habían acusado recibo del reclamo, paulatinamente se dejan llevar por las alternativas del partido, comienzan a girar la cabeza a izquierda y derecha, se escuchan los golpes y los ¡uff! y los ¡afff! de fondo)
NOVIA DEL TENISTA: …Sin tantas presiones, sin tantos mandatos. Es difícil saber hacia dónde ir y encima ustedes hacen todo lo posible para que nunca lo descubramos. ¿Qué le preocupa al joven hoy, eh? ¿Cuáles son sus desvelos? La adolescencia es una etapa crítica caracterizada por profundas transiciones en la conducta emocional. Necesitamos apoyo, necesitamos orientación… Yo necesito que me ayuden… él necesita… que lo ayuden…
(La NOVIA DEL TENISTA también empieza a ser atraída por el partido, poco a poco se distrae de lo que está diciendo)
NOVIA DEL TENISTA: No que pongan… obstáculos…. Terminar… con las… terminar con las... Para, poco a poco…  para intentar…. para encontrar la forma… la forma de… para intentar… ser…
(Finalmente todos se abstraen en el partido, se escuchan los golpes y los ¡uff! y los ¡afff! de fondo. PADRE A comienza a sufrir, no puede creer lo mal que está jugando el TENISTA, hace gestos cada vez más apremiantes, está a punto de estallar, MADRE A intenta contener la explosión)
MADRE A: ¿Rami, Rami, baby, qué sucede?… Rami tu padre tiene razón ¿Estás desconcentrado?
PADRE A (para sí): ¡Animal!
MADRE A (conteniendo a PADRE A): ¿Qué pasa? ¿Te preocupa algo? Contame. Vamos hijo, estás raro, yo sé que te pasa algo… Te estoy pidiendo que hables, no seas chiquilín, Ramiro… Hijo, tu padre y yo estamos haciendo un gran esfuerzo por saber qué te pasa, es necesario que te comuniques…
PADRE A (se agarra la cabeza): ¡Está parado!
MADRE A: Recordá que somos un equipo de trabajo Ramiro y en todo equipo lo que prima es la franqueza, la sinceridad… Si callás, hijo, no estás siendo sincero y eso es muy molesto Ramiro. Es muy molesto y muy injusto porque eso indica que no sos agradecido con todos los esfuerzos que hace tu padre, con todos los esfuerzos que hago yo, Ramiro (cambiando) ¡Te pido, te exijo que reveas tu actitud!
PADRE A: ¡Es un fracaso! ¡Peor: es un mediocre!
MADRE A: No tenés ningún derecho ha comportarte como lo estás haciendo, es estúpido, es necio (cada vez más alterada) Además quiero recordarte que hubo un acuerdo, Ramiro. Tu padre y yo cumplimos al pie de la letra y vos estás violando ese acuerdo. Es una burla, Ramiro y no tenés derecho a borrar con el codo lo que escribiste con la mano. Es ingrato tener que recordarte todo lo que nos debés. Nos debés mucho, Ramiro. Sin nosotros serías un pobre chico sin futuro, sin una carrera de la que sentirte orgulloso, Ramiro (incorporándose) ¡Estoy perdiendo la paciencia!
PADRE A: No le hables más.
MADRE A: Te estás comportando como un imbécil, me sacás de quicio, Ramiro y eso no te lo voy a permitir, nos estás insultando y no lo voy a permitir. De un mocoso consentido no lo voy a permitir.
PADARE A: De un analfabeto.
MADRE A: Eso, de un analfabeto que ni siquiera pudo terminar el secundario y que lo único que sabe hacer es pegarle a esa triste pelotita.
PADRE A: ¡Basura!
MADRE A: ¿Escuchás? ¡Basura! Tiene razón tu padre, sos una basura, una inmundicia. Hace tiempo que no te soporto, no te puedo ver. Ya no puedo escucharte.
OFF TENISTA: ¡Ufff!
MADRE A: ¿Qué sos, un perro, una especie de oso panda salvaje?
OFF TENISTA: ¡Ufff!
MADRE A: Ni siquiera te expresas como un ser humano. ¡Bestia!
PADRE A: Lo voy a internar. Te juro que lo voy a hacer pasar por débil mental y lo interno.
MADRE A: Te recordamos, Ramiro, que están los antecedentes de tu abuelo.  Vos te lo buscaste.
PADRE A: Y AHÍ SÍ QUE VA A MARCHAR DERECHO. LE VAN A ROMPER EL CULO A PATADAS, LO VAN A EMPASTILLAR
MADRE A: ¡DESAGRADECIDO! ¡PEDAZO DE MIERDA!
PADRE A: ¡MARICON!
(Pausa. MADRE B, PADRE B y la NOVIA DEL TENISTA observan a PADRE A y MADRE A, perplejos)
APAGON

VII
(PADRE A, MADRE A, PADRE B y MADRE B sentados en el centro de las gradas hablan, se muestran distendidos, MADRE B ceba mate, hacen circular un paquete de facturas)
MADRE A: A las bochas dice. ¡Qué divino!
PADRE A: Técnicamente hablando, las bochas no es un deporte.
PADRE B: Sin embargo estuve federado seis años.
MADRE B: Tienen razón, Ruben.
PADRE B: Participé en varios torneos regionales.
MADRE B: No es un deporte.
PADRE B: ¿A ver y por qué no va a poder ser un deporte?
PADRE A: En TyC Sport nunca pasarían un partido de bochas.
MADRE B: Ves.
(La MADRE B le ofrece el mate a la MADRE A y esta lo rechaza)
MADRE A: Anécdotas hay muchas. Hugh, contale lo del año pasado, cuando pasamos del torneo de Laponia al de Miami. ¿Sabe como se le pusieron las piernas?
PADRE A: A la miseria.
PADRE B: ¿No diga?
PADRE A: Sufro de la circulación, el médico de la ATP dijo que fue un shock térmico. Con el cambio brusco de temperatura eran un solo hematoma.
MADRE B: Lo mismo que a tu hermano.
PADRE B: Nada que ver, lo de mi hermano fue por la diabetes.
MADRE B: Le tuvieron que amputar la pierna derecha, pobrecito.
MADRE A: ¡Qué horror!
PADRE A: Peor fue en Australia.
MADRE B: Cuente, cuente…
MADRE A: Fue graciosísimo: cuando lo mordió el canguro en la nalga.
MADRE B: ¿Un canguro?
MADRE A: En Sydney, fue brutal, en octavos de final Ramiro se lesiona la espalda, lo internamos en una clínica de rehabilitación y aprovechamos para hacer una excursión con guía al desierto de Camberra. Resulta que en una parada, nos bajamos con unos alemanes, saltó un canguro de atrás de un matorral y se le prendió a Hugh de una nalga.
PADRE A: El glúteo derecho.
MADRE A (tentada): ¡No lo soltaba! Los alemanes empezaron a mover los brazos para comunicarse con el bicho, parecían policías de tránsito y el canguro los miraba como diciendo: I’m not understand!
MADRE B: ¡Qué terrible!
(El PADRE B larga una carcajada)
PADRE A: No se ría, me tuvieron que hacer injerto de piel y todo.
MADRE A: Pedimos a la Asociación Internacional de Tenis que consiguieran una vacuna antirrábica y no sabían de qué hablábamos.
MADRE B: Debe ser lindo conocer.
PADRE A: Desgasta.
MADRE A: ¡Ay, no seas depre! No hay como el primer mundo (a MADRE B) ¡Las tiendas! De Roland Garros 2004 me traje del hotel esos jaboncitos riquísimos Carolina Herrera con forma de corazón.
VOZ EN OFF DEL ARBITRO: ¡Silence, please!
(No acusan recibo)
PADRE A: Lo peor es la comida.
MADRE A: ¡Ay, qué tiene que ver, Hugh!
PADRE A: Cómo que no, en Francia uno no consigue un bife de chorizo ni por equivocación.
PADRE B (aparte, a MADRE B): ¡Se roban los jabones de los hoteles, dejate de joder!
MADRE B: ¡Cortala Ruben! (a MADRE A) ¿Y con el idioma cómo hacen?
MADRE A: Yo hablo inglés y francés y Hugh chapurrea algo de alemán, con el italiano no hay problemas: hay que hacer terminar todas las palabras en “ini”
MADRE B: Es verdad: “bambini”, “fetuchini”.
PADRE B: ¿Y usted trabajó alguna vez?
PADRE A: No empiece con las agresiones, por favor.
(Vuelve la NOVIA DEL TENISTA, observa al resto con extrañeza,  tiene una panza de embarazo de cinco meses, nadie parece notarlo)
MADRE A: Disculpame, Hugh, pero allá se visten muchísimo mejor.
PADRE A: Depende, para mí la mujer argentina siempre fue mucho más sensual.
MADRE B (advierte la presencia de la NOVIA DEL TENISTA): ¿Qué pasa nena?
(Todos la miran, a la NOVIA DEL TENISTA se le aflojan las piernas, la MADRE A corre a sostenerla)
APAGON

VIII
(PADRE B duerme con la boca abierta. PADRE A,  MADRE A y MADRE B, sentados, muy separados entre sí, la vista fija en el frente, parecen en estado ausente, la NOVIA DEL TENISTA, parada sobre el frente un poco a la derecha, las manos en el vientre,  en idéntica actitud. Escuchamos el off de los golpes acompañados por el “¡ufff!” y el “¡afff!” del TENISTA y de su contrincante ruso)
APAGON

IX
(Luz mortecina. Noche, bruma. PADRE B,  en el extremo superior izquierdo de la plataforma de la izquierda fríe milanesas en un calentador de camping, da vuelta una milanesa con un tenedor. MADRE B y MADRE A sentadas muy pegadas ocupan las gradas inferiores en el centro de la escena. MADRE B tiene un chal sobre los hombros. PADRE A en la plataforma derecha continúa en estado ausente. El off de los golpes y los “¡ufff!” y “¡afff!” de los tenistas se escuchan apagados)
MADRE A: ¿Ve que parecen como más lentos?
MADRE B: Iba a decirle. Como atontados.
MADRE A: Exacto
MADRE B: ¿Y por qué?
MADRE A: Duermen
MADRE B: ¿Cómo que duermen? ¿Pueden dormir?
MADRE A: Y en algún momento tienen que descansar, ¿no?
MADRE B: Es verdad (Pausa) Debe ser un gran sacrificio.
MADRE A: Y, Ramiro ha jugado campeonatos enteros enfermo.
MADRE B: ¿Con gripe?
MADRE A: Gripe, sarampión, varicela. En una ocasión, en juveniles, hubo que operarlo.
MADRE B: ¿No diga?
MADRE A: Amígdalas. Jugaba los cuartos de final en Toronto, organizamos todo: un especialista en garganta del Saint Michael's Hospital lo operó entre el cuarto y el quinto set.
MADRE B: ¡Increíble!
MADRE A: Por suerte tiene buena cicatrización.
MADRE B: ¡Pobre ángel!
MADRE A: La gente del torneo se portó de maravillas. ¡No hay nada que hacer: saben lo que hacen! Acá, en cambio, somos unos cavernícolas (Pausa. Amarga) ¿Sabe qué creo?
MADRE B: ¿Qué?
MADRE A: Que ser argentina es una depresión.
MADRE B: Ay no hable así, este es un país generoso, más para gente tan afortunada como ustedes. Tendría que sentirse agradecida: viajan por todo el orbe, tienen su casa en el country.
MADRE A: ¿El country?
MADRE B: El de José C. Paz.
MADRE A: Ah, el country… En realidad Hugh exageró, no es un country en el sentido estricto.
MADRE B: ¿Ah no?
MADRE A: Lo dice para que la propiedad se cotice (Pausita) Si es por mí dejaría todo y me iría a Miami.
MADRE B: ¡Miami, qué divino! ¿Susana Giménez tiene una casa en Miami, no? Verano todo el año, todo el mundo andando en patines con rueditas.
MADRE A: En roller.
MADRE B: En roller, sí.
MADRE A: Aunque no creo que consigamos vender: el terreno tiene una hipoteca del Banco Provincia, dejamos de pagar las cuotas hace tres años.
MADRE B: ¿Pero ustedes no ganan toda esa plata?
MADRE A: ¡No tiene idea lo que gastamos! Hugh viene de familia numerosa, 15 hermanos, todos desocupados. Tenían un desarmadero en Morón, pero lo tuvieron que cerrar. Por mes les pasamos una fortuna.
MADRE B: ¡Qué nobleza de sentimientos!
(Muy lentamente entra LA NOVIA DEL TENISTA, ya tiene una gran  panza de embarazo, se para de frente tomándose la cintura, sonríe al tenista)
MADRE B (señalando a LA NOVIA DEL TENISTA): Parece que volvieron a arreglarse.
MADRE A: No se confíe.
MADRE B: Es la edad, vio como son... En cierto punto son tan inocentes. Reclaman, reclaman, como si una no supiera a cada momento qué les pasa, como si no estuviéramos siempre un paso adelante, ¿no?
MADRE A: ¡Tal cual!
MADRE B: El instinto de madre nunca falla. Me acuerdo cuando se hizo señorita, vaya uno a saber qué había hablado con las compañeritas, la cuestión que no se animaba a contármelo. Y no me pregunte cómo, pero yo lo supe la misma mañana que sucedió. Yo quería que lo compartiera, quería abrazarla, es un momento de tanta emoción, una siente que de pronto su nena (se conmueve) la que siempre ha estado entre sus brazos, de golpe se desprende y comienza a volar sola… (se seca las lágrimas) Disculpe.
MADRE A: No se preocupe.
MADRE B: Y yo quería decírselo, pero ella no había caso, no hablaba, empecinada, pobre angelito… Entonces dije, voy a darle una sorpresa, un regalo que no va a borrársele mientras viva. Y esa tarde me le voy al colegio a la clase de gimnasia… El de la nena, allá en Carlos Casares, antes de que se viniera para Buenos Aires, era un colegio mixto y los miércoles a la tarde practicaban pelota al cesto.  Me subí a las tribunas, como ella estaba jugando no se dio cuenta. Y grité “Holaaaa”, interrumpieron el partido, se hizo un silencio y todos levantaron la vista.  “Hola Analía, soy tu mamá y quiero compartir con todos tus amiguitos esta buena noticia: mi hija ya es señorita” ¡No sabe cómo se puso: le dio un ataque de nervios, pobrecita! Empezó a temblar y después se desvaneció. La emoción, claro. Vaya uno a saber qué sucede con las hormonas y todo eso cuando los chicos se desarrollan.
MADRE A: Rami se deprimió.
MADRE B: No diga.
MADRE A: A los 13 años, estábamos en los torneos Challenger y no había forma de hacerle tomar la medicación. Sin decirle nada con Hugh consultamos a un hipnotizador. Lo tuvimos dos años y medio hipnotizado, hasta que se estabilizó.
(Lentamente suben las luces, el off de los golpes y los ¡ufff! y ¡afff! del TENISTA y de su contrincante ruso. El PADRE A se despierta de golpe, en su rostro paulatinamente se deja entrever que el TENISTA está mejorando su juego. Se incorpora)
PADRE A: ¡Bien, Ramiro, bien Ramiro, pelotealo!… ¡Llevá el ritmo! ¡Bien, Ramiro!… Ahora tirá la paralela, el passing. ¡Bien Ramiro! (se escuchan aplausos de final de punto) ¡Hora sí, está a la defensiva!… Dale con drop. ¡Bien Ramiro, ves que podés!… Vamos con el drive. ¡Bien Ramiro!… ¡Ahora repetí el paralelo!….
(PADRE B lentamente se aproxima, se pliega al entusiasmo “in crescendo” de PADRE A)
PADRE A: Mové las piernas. ¡Bien Ramiro!…
PADRE B: ¡Eso!
PADRE A: El brazo extendido, cruzala… ¡Bien Ramiro!
PADRE B: ¡Eso, pibe!
PADRE A: Estás impactando bien, con el centro… ¡Bien Ramiro!
PADRE B: ¡Dale para que tenga, pibe!
(PADRE A y PADRE B ocupan el centro de las dos plataformas)
PADRE A: Ves que es fácil. ¡Bien Ramiro!
PADRE B: ¡HUEVO, PIBE!
PADRE A: ¡BIEN! ¡DALE QUE NO SABE!…
PADRE B: ¡DALE QUE ES RUSO! (al contrincante) ¡RUSO BOTÓN!
PADRE A: ¡BOLCHEVIQUE!
PADRE B: ¡ZURDO COMUNISTA!
PADRE A: ¡HUEVO, RAMIRO, HUEVO RAMIRO!
(PADRE B empieza a cantar y PADRE A lentamente se pliega)
PADRE B: Oooooh / Ruso sos botón / sos botón, sos botón / ruso sos botón…
VOZ EN OFF DEL ARBITRO: ¡Silence, please!
(PADRE B ahora abraza a PADRE A, saltan como en una hinchada de fútbol)
PADRE A y PADRE B: OOOOOH / RUSO SOS BOTÓN / SOS BOTÓN, SOS BOTÓN / RUSO SOS BOTÓN…
MADRE A (atónita): ¡Hugh, qué hacés!
PADRE A y PADRE B (descontrolados): ¡ARGENTINA! ¡ARGENTINA! ¡ARGENTINA!
VOZ EN OFF DEL ARBITRO: ¡Silence, please!
MADRE A (agarra de un brazo a PADRE A y se lo sacude): ¡HUGH! ¡BASTA!
(PADRE A parece volver en sí. Rechaza el brazo en los hombros del PADRE B)
MADRE A: ¡Mirá el papelón que estás haciendo! ¡Sentate!
PADRE A: No sé que me pasó (se toma el pulso en la muñeca) Se me debe haber bajado el azúcar en sangre.
MADRE B (a PADRE B): Tiene razón la señora, Ruben, nos van a echar.
(PADRE B, desconcertado, indignado, se deja arrastrar por la  MADRE B)
PADRE B: Sabe qué, con tipos como usted, no me extraña que el pibe sea un fracaso, usted es una vergüenza... ¡Usted no es argentino!
APAGON


X
(Dos escenas veloces. El off de los golpes y el “¡ufff!” y el “¡afff!” del TENISTA y de su contrincante ruso se escuchan muy fuertes. Cuando vuelve la luz vemos a la HIJA a punto de parir, asistida por PADRE A, PADRE B, MADRE A y MADRE B. La suben a las gradas, la recuestan)
NOVIA DEL TENISTA: ¡Aaaaaay!
PADRE B: Apóyenla, con cuidado.
MADRE B: ¡Relajate, mi amor!
PADRE A: Con cuidado.
NOVIA DEL TENISTA: ¡Aaaaaay!
(Acomodan a la HIJA sobre las gradas de la plataforma izquierda)
MADRE A: ¡Despacio!
PADRE B: ¡Recuéstenla!
MADRE B: ¡Usted sosténgale la cabeza!
NOVIA DEL TENISTA: ¡Aaaaaay!
APAGON

XI
La NOVIA DEL TENISTA, recostada, con las piernas abiertas, está dando a luz, PADRE A, MADRE A, PADRE B y MADRE B la asisten.
NOVIA DEL TENISTA: ¡Aaaaaay!
MADRE A, MADRE B, PADRE A, PADRE B: ¡Pujá, pujá, pujá!
NOVIA DEL TENISTA: ¡Aaaaaaay, aaaaay!
MADRE A: Se ve la cabeza
MADRE B: ¡Pujá que ya sale, mi vida!
NOVIA DEL TENISTA: ¡Aaaaaaay, aaaaay!
PADRE B: ¡Ya sale!
MADRE B: ¡Ya sale, es hermoso!
NOVIA DEL TENISTA: ¡AAAAAAAAY!
APAGON

XII
(MADRE B tiene un bebé en brazos, junto a ella MADRE A y a unos metros PADRE B. La NOVIA DEL TENISTA está recostada en las gradas. Sobre la derecha, aparte, el PADRE A. Todos giran la cabeza a izquierda y derecha, se escucha el off de los golpes y el “¡ufff!” y el “¡afff!” de fondo)
MADRE B: Un varoncito
MADRE A: Ajá.
(Pausita, giran la cabeza a izquierda y derecha. La MADRE B contempla al bebé largamente)
MADRE B: Se parece a usted.
MADRE A: ¿Le parece?
MADRE B: Los ojos sobre todo, y esta parte…
MADRE A: No sé. Para mí es la cara de su hija.
MADRE B: El mentón ¿no es cierto?... Sabe que tiene razón, la forma de mover la boquita (pausita, ídem) ¡Es hermoso!
PADRE B: ¡Dejate de joder!
MADRE B: ¡Ruben no seas bestia!
PADRE B: ¡Qué va a ser hermoso! Un chico cuando nace no es hermoso.
MADRE B: ¿A ver y por qué no va a ser hermoso?
PADRE B: Porque no.
MADRE B: ¡Basta, me cansás! (pausita, ídem)
MADRE B (a MADRE A): Es una sensación rara, ¿no?
MADRE A: ¿A qué se refiere?
MADRE B: No sé, la de tener un nieto.
MADRE A (ajena): Sí…
MADRE B: Es como enfrentarse de golpe al paso del tiempo.
PADRE B: Un hijo es un hijo, un nieto es un nieto.
MADRE B (reaccionando): ¿Por qué no te callás?
PADRE B: ¿Me vas a prohibir hablar?
MADRE B: Para decir burradas mejor no hablés.
PADRE B: También es mi nieto (a PADRE A, que absorbido en sus pensamientos, no responde)  ¡Eh, usted, por qué no opina algo! ¡Eh, sordo!
PADRE A (se aproxima): Lo estuve pensando: es imposible.
PADRE B: ¿Qué es imposible?
PADRE A: Ramiro no puede afrontar esto de ninguna forma.
PADRE B: ¿Qué quiere decir?
PADRE A: No puede hacerse cargo de un hijo a mitad de temporada, tiene Wimbledon, después el US Open, hay que tener en cuenta que para los argentinos son superficies complicadas.
(PADRE B le saca con violencia el bebe de los brazos a MADRE B, se lo ofrece a PADRE A, como si fuese un muñeco)
PADRE B: ¡Y esto no le parece una superficie complicada, pruebe, vamos, agarre!
(MADRE B se lo arrebata de las manos)
MADRE B: ¡Basta, no seas bestia, no ves que le podés hacer daño!
PADRE B: ¡Qué me decís a mí, es él! ¿No lo escuchás? Este tipo es de no creer.
PADRE A: Ustedes son los que se aparecieron acá con toda esta historia.
PADRE B: Perdón, usted nos invitó haciéndose el artista a la final del nene en el torneo de “open iu eis bowl” no sé cuánto y ni siquiera se puso con un mísero almuerzo.
PADRE A (hace el gesto de la panza): Es que yo no estaba al tanto de…de…
PADRE B: ¡Y YO TAMPOCO!
MADRE B (reaccionando): ¡BASTA! Un hijo que llega es una bendición de Dios. ¡Tendría que darles vergüenza!
(De golpe MADRE A pega un salto, se pone las gafas oscuras y grita a la cámara)
MADRE A: ¡RAMIRO NO SE DROGA! ¿ESCUCHARON? ¡NUNCA SE DROGÓ!
PADRE A: ¿Qué hacés?
MADRE A (a la cámara): ¡MI HIJO NO NECESITA DROGARSE! PARA QUE LO SEPAN: MI HIJO ES UN PROFESIONAL.
VOZ EN OFF DEL ARBITRO: ¡Silence, please!
(PADRE A va en busca de MADRE A, trata de sentarla)
PADRE A: ¿Qué te pasa?
MADRE A: HAY QUE DEFENDER LO NUESTRO, HAY QUE CONTESTAR A LA NOTA DEL PARÍS MATCH. TENEMOS QUE DESMENTIRLO, ¿NO ENTENDÉS?, HAY QUE VOLCAR LA OPINIÓN PÚBLICA DE NUESTRO LADO.
PADRE A: Bajá la voz.
MADARE A: ¡MI HIJO NUNCA SE DROGÓ, ERAN SUPLEMENTOS DIETARIOS Y FUE LA PRENSA, FUERON USTEDES LOS QUE TERGIVERSARON TODO!
PADRE A: ¡Delfina!
MADRE A (le da un ataque de nervios): ¡No seas idiota, Hugh! Hay que hacer algo. No entendés que vamos a perderlo todo. 
PADRE A: ¿Qué vamos a perder?
MADRE A: ¡Todo! ¿Qué somos sin él? ¿Vos sabés qué somos sin él, Hugh? ¿Pensaste, reflexionaste alguna vez qué sos vos sin él? No tenés entidad, no tenés vida propia. ¿Te das cuenta lo que nos hizo? Yo tenía razón: qué hubiera pasado si no nacía.
PADRE A: No seríamos padres.
MADRE A: ¡No seas tarado! Estoy hablando de otra cosa: hubieras intentado algo, Hugh, serías alguien el la vida, alguien de quien estar orgullosa.
PADRE A: Bueno, no exageres.
MADRE A: Me hubiera gustado estar orgullosa de vos Hugh (llora) Y culpa de esa bestia sos un fracaso.
PADRE A: Es nuestro hijo, mi amor.
MADRE A: Sos un pobre tipo, un cero a la izquierda, Hugh.
PADRE A: Sos demasiado dura con él, Delfina.
MADRE A: Te disfrazás de tenista, das instrucciones todo el tiempo como si supieras.
PADRE A: Hay que hacer de tripas corazón, mi amor.
MADRE A: ¿Sabés como se burlan en el circuito? Sos casi un imbécil.
PADRE A: No deja de ser nuestro hijo.
MADRA A: ¡Es tan vergonzoso!
PADRE A: Bueno, tranquilízate.
(PADRE A abraza a MADRE A, logra calmarla. Todos giran la cabeza a izquierda y derecha, se escucha el off de los golpes y el ¡ufff! y el ¡afff! de fondo)
PADRE B (aparte, a MADRE B): Pasada de tranquilizantes.
MADRE B: ¡No seas bruto: acaba de ser abuela!
APAGON

XIII
PADRE B: ¡Estoy podrido! ¡Me voy!
MADRE B: Un rato más, por favor.
PADRE B: Yo el lunes trabajo, tengo que abrir el taller. 
MADRE B: Ahí está: distraé al nene, llevalo a recorrer el club.
PADRE B: Ni lo sueñes.
MADRE B: Entonces andá a comerte un pancho.
PADRE B: ¡No quiero más panchos, me comí 75 panchos, estoy harto de panchos! Me voy.
(PADRE B sale)
MADRE B: ¡Ruben, Ruben!
(MADRE B sale detrás de PADRE B)
PADRE A: ¡Ay, cómo me duele el hombro!
MADRE A: Vení, recostate (MADRE A recuesta la cabeza de PADRE A en su regazo, lo acaricia)
PADRE A: Creo que me volvió el dolor del abierto de Toronto. A este ritmo no llego ni a mitad de temporada.
MADRE A: Hay que pensar qué vamos a hacer.
PADRE A: Ese energúmeno tiene razón: es el final.
MADRE A: El año que viene Ramiro va decidir por sí mismo. ¿Le enseñamos, Hugh?
PADRE A: ¿Qué cosa?
MADRE A: A decidir.
PADRE A: Claro que no.
(Pausa. PADRE A se incorpora de un salto)
PADRE A: Delfina, estuve pensando algo: hagamos borrón y cuenta nueva, yo puedo retomar mis clases de solfeo.
MADRE A: No vuelvas con lo mismo.
PADRE A: Era buen profesor. Tenía mis alumnos.
MADRE A: Tres alumnos.
PADRE A (soñador): ¡No hay que tenerle miedo al cambio!
MADRE A: Hugh: ya no podría ser pobre
PADRE A (se acerca, cariñoso): Volver a comer polenta.
MADRE A (plegándose): Arroz con aceite, con galletitas de agua... cocinar, lavar el baño… No, olvidalo.
PADRE A: Escuchá: ahora no decidamos nada. Vámonos a algún lado. 
MADRE A: ¿Como cuando éramos novios?
PADRE A: Sí, como cuando éramos novios, a Sierra de la Ventana en el Expreso Chevallier, con las mochilas y la bolsa de dormir.
MADRE A: Vos usabas una melena bohemia a lo Peter Fonda y yo era una belleza rubia con futuro de top model.
PADRE A: Un tiempo mágico, sin relojes. Podemos recuperarlo Delfi, yo siento que seguimos siendo los mismos.
MADRE A: ¿Te parece?
PADRE A: ¿Qué nos ata? Sólo hay que animarse.
MADRE A: Seguís siendo un inconsciente, Hugh. Creo que por eso te quiero.
(PADRE A y MADRE A salen lentamente, abrazados. Se escucha un ‘ufff’ estirado, como de súplica ante el abandono. La NOVIA DEL TENISTA queda sola en la tribuna, los quejidos de los tenistas se escuchan bajo)
NOVIA DEL TENISTA (aturdida): Nos vamos a arreglar, ¿no?... Rami, ¿me escuchás?... No te enojes. Yo estoy contenta. En realidad no sé muy bien como estoy… Quiero decir: lo importante es dejar que las cosas sucedan, que la vida vaya pasando, ¿no?… Yo no quiero que estés nervioso, no quiero que te desconcentres. Vos tenés que jugar y el bebé y yo vamos a estar acá. Tiene que ser así, ¿no?
(Entra MADRE B con el bebé en brazos)
MADRE B: ¡Este Ruben, qué loco! Tu padre es un caso… Nena, el bebé es un santo, ¿te fijaste? Creo que ya tiene hambre de nuevo, le vas a tener que dar la teta otra vez (Pausa, giran la cabeza a izquierda y derecha) ¿Nena?
NOVIA DEL TENISTA: ¿Qué?
MADRE B: ¿Es verdad que bajo seis puestos en el ranking?
NOVIA DEL TENISTA: No sé, creo que sí.
MADRE B: ¿Y eso viene a ser mucho?
NOVIA DEL TENISTA: No lo sé, mamá.
MADRE B: Seis puestos parece una cifra importante.
NOVIA DEL TENISTA: Sí.
MADRE B: Nena, viste que nosotros somos gente sencilla, trabajamos toda la vida, tu papá recién se acordaba de cuando estaba en el ferrocarril. ¿Recordás algo de cuando tu papá trabajaba en el ferrocarril?
NOVIA DEL TENISTA: Algo
MADRE B: ¿Nena?
NOVIA DEL TENISTA: ¿Qué mamá?
MADRE B: ¿Qué hubiera pasado con nuestra familia si de jefe de maquinistas a tu padre lo hubieran pasado de nuevo a guarda? ¿Con que cara hubiera regresado a casa?
NOVIA DEL TENISTA: ¿Qué querés decir?
MADRE B: Un hijo siempre tiene que sentirse orgulloso de su padre, mi ángel. (le da el bebé) Tenés que pensar en tu hijo.
NOVIA DEL TENISTA: Yo a Rami lo quiero, mamá.
MADRE B: Tenés que ser fuerte, acordate de tu tía Evelia.
NOVIA DEL TENISTA: ¿Qué tiene que ver la tía Evelia?
MADRE B: ¿Cómo qué tiene que ver? Cuando la embarazó  el saltador de garrocha, también fue madre soltera.
NOVIA DEL TENISTA: Esto es distinto
MADRE B: Esto no es distinto, nena, hay cosas que no cambian.
NOVIA DEL TENISTA: No puedo dejarlo. 
MADRE B: En casa nos vamos a arreglar.
NOVIA DEL TENISTA: No puedo.
MADRE B: Vamos, hija.
NOVIA DEL TENISTA: ¡No puedo, mamá!
MADRE B (llama a un lateral): ¡Ruben!
(Entra PADRE B que ayuda a sacar a la NOVIA DEL TENISTA y al bebé)
NOVIA DEL TENISTA (sin oponer demasiada resistencia): ¡No! ¡Déjenme! MADRE B: Él es un chico joven, seguro que se va a arreglar. Vas a ver que vos y el bebé van a estar bien.
NOVIA DEL TENISTA: ¡Por favor! ¡Déjenme! ¡No quiero!
PADRE B: Cuando crezca le puedo enseñar a jugar a las bochas.
MADRE B: ¡Vos cortala con las bochas!
(Salen. Se escucha otro ‘ufff’ estirado de súplica)
APAGON

XIV
(Tribunas vacías. Por primera vez silencio. A continuación comienzan a escucharse muy bajo los golpes y los ¡ufff! y los ¡afff! de fondo. Luz, golpes, ¡ufff!, ¡afff! y aplausos en intensidad creciente. Más luz, golpes y aplausos. Off de dos comentaristas de televisión con acento caribeño)
OFF COMENTARISTA 2: ¡Una milagrosa recuperación!
OFF COMENTARISTA 1: La verdad que está jugando de forma excepcional.
OFF COMENTARISTA 2: ¡Es otro, Mike!
OFF COMENTARISTA 1: ¿Ha ascendido en la carrera de campeones?
OFF COMENTARISTA 2: Once puestos.
OFF COMENTARISTA 1: ¡Guau! Eso habla de una gran motivación
OFF COMENTARISTA 2: No deja de sorprender.
OFF COMENTARISTA 1: Es una recuperación notable, pocas veces vista.
OFF COMENTARISTA 2: Más que eso: es un milagro, Mike
OFF COMENTARISTA 1: Se nota que es un jugador distinto.
OFF COMENTARISTA 2: Es lo que siempre sostuvimos.
(Golpes, ¡ufff!, ¡afff!, aplausos. Entran lentamente PADRE A y MADRE A por la derecha, PADRE B y MADRE B por la izquierda. Se reconocen tímidamente)
OFF COMENTARISTA 1: Se dice que cambió de entrenador…
OFF COMENTARISTA 2: Efectivamente y se nota: es un cambio radical de actitud.
OFF COMENTARISTA 1: Lo complicaba el entorno.
(PADRE A y MADRE A, PADRE B y MADRE B se miran unos a otros con actitud culpable)
OFF COMENTARISTA 2: Claramente.
OFF COMENTARISTA 1: Hasta qué punto pueden perjudicar las malas influencias.
OFF COMENTARISTA 2: ¡Tú lo has dicho!
(Entra la NOVIA DEL TENISTA llevando en brazos a un chico de unos dos años vestido de tenista. PADRE A, MADRE A, PADRE B, MADRE B y
la NOVIA DEL TENISTA, mudos, comienzan a mover  la cabeza a izquierda y derecha)
OFF COMENTARISTA 1: Es un juego endiablado el que está desarrollando.
OFF COMENTARISTA 2: ¡Explosivo!
OFF COMENTARISTA 1: Hoy está realmente inspirado.
OFF COMENTARISTA 2: Permíteme, Mike, ¿tú sabes quién es esa señorita que vemos en la platea?
(PADRE A, MADRE A, PADRE B, MADRE B y la NOVIA DEL TENISTA clavan la vista a un costado de la platea)
OFF COMENTARISTA 1: No lo sé
OFF COMENTARISTA 2: ¿No es la conocida modelo Kate Britches?
OFF COMENTARISTA 1: Parece que sí
OFF COMENTARISTA 2: Es una belleza.
OFF COMENTARISTA 1: Un bombón suizo.
OFF COMENTARISTA 2: ¡Jo, jo! Hoy estás terrible Mike.
(PADRE A, PADRE B, MADRE A, MADRE B y LA NOVIA DEL TENISTA con el chico lentamente se desplazan hasta reunirse en el centro)
OFF COMENTARISTA 1: ¿Es su novia actual?
OFF COMENTARISTA 2: Es lo que se rumorea
OFF COMENTARISTA 1: ¡Qué muchacho este!
OFF COMENTARISTA 2: Se puede decir que sabe elegir ¿no es así?
OFF COMENTARISTA 1: ¡Ni que lo digas, Benny, ni que lo digas!
(Se escuchan los golpes y los ¡uff! y los ¡afff! de fondo. PADRE A, PADRE B, MADRE A y MADRE B, con gestos, comienzan a incitar a la NOVIA DEL TENISTA a que intervenga. Ella niega con la cabeza)
OFF COMENTARISTA 2: Con esta performance tiene asegurada la participación en la Copa Davis.
OFF COMENTARISTA 1: Lógicamente.
OFF COMENTARISTA 2: Seguramente va a encabezar el equipo.
OFF COMENTARISTA 1: Que se preparen los australianos, entonces.
OFF COMENTARISTA 2: ¡Jo, jo! Sabias palabras, Mike, que se preparen.
(Se escuchan los golpes y los ¡uff! y los ¡afff! de fondo, mueven la cabeza a izquierda y derecha. PADRE A se decide a actuar, tímidamente, se sube a las gradas)
PADRE A: Potencia, agilidad, energía de desplazamientos...
(Los demás aprueban con convicción, giran la cabeza a izquierda y derecha, se escuchan los golpes y los ¡uff! y los ¡afff! de fondo)
PADRE A (animándose): Velocidad y reacción, velocidad y reacción. Una buena técnica al servicio de…
VOZ EN OFF DEL ÁRBITRO: ¡SILENCE, PLEASE! 
APAGON FINAL



sábado, 4 de noviembre de 2017

Cápsula de tiempo

(Reg. Prop. Intelectual Expte. Nº 797623)

Personaje:
Rodolfo (40)

La acción se desarrolla en el interior de una cápsula que gira en torno a la Tierra. En el centro vemos una butaca inclinada en posición casi horizontal, a su lado monitores y una consola de comando, en ambos laterales y hacia el frente ventanillas, hacia el fondo una escotilla con manivela.

ESCENA 1

RODOLFO está recostado en la butaca de espaldas al público, viste un mono plateado, con una mano abraza una muñeca inflable, con la otra eleva un ejemplar de “Andanzas de Patoruzú”. Lee en voz alta.
RODOLFO: “¡Agencia matrimonial! ¡Canejo! ¡Aquí entró esa descocada!” “¡El director la espera, señorita! ¡Hacete a un lau que a esta novicia rebelde no la para nadie” “¡Patora!” “¡Eh, sáquenme a esta loca de encima!” (ríe) ”Aquí estoy, chei director, y gracias por conseguirme a mi tipo” “He aquí su foto, Orson Titanio es su nombre. Gran domador, audaz y de bravura” “¡Mi tipo! Prestámela un cacho. Qué churro sos. Y con ese traje de gala”
Interrumpe la COMPUTADORA. Debe ser una voz en off femenina, impersonal, con acento y pronunciación paraguayos. Por momentos falla.
OFF COMPUTADORA: Rod… Rodolfo…
RODOLFO: Ahora no.
OFF COMPUTADORA: Cua…ndo yo le hago una pregunta usted debbbbe responder, Rodolfo… Es regla ineludible de tttttoda comunicación… El problema se torna reiterativo.
RODOLFO: Ahora no.
OFF COMPUTADORA: Rod… Rodolfo, nnnnoo está acatando las norrrrmas, no está actuando  conforme al pro tocolo. Si reniega del acta de navegación, si nnnno respeta los pa…rámetros…
RODOLFO: ¡DIJE QUE AHORA NO!
RODOLFO se incorpora de un salto, alza una llave inglesa que hay junto al comando y le da un golpe al CPU, la COMPUTADORA enmudece.
RODOLFO: ¡Me comés el cerebro! ¡Me taladrás la cabeza! (Recoge del suelo la revista y la muñeca que había caído y la recuesta en la butaca. Burlón) “Rod… Rodolfo, el problema se torna reiterativo. Rodolfo, nnno respeta los parámetros” ¡Eh, che! ¡Algo de piedad! (saca una petaca de un bolsillo del mono y bebe) ¡Programa Espacial ParaBolAr! ¡Mi Dios! (alza unos auriculares con micrófono tipo operador telefónico y se los coloca) Afortunado, usted es un afortunado, usted tiene un culo de este tamaño, Doc, no tener que escuchar a este loro barranquero (burlón) “Rod… Rodolfo. Rodolfo”. Esto, todo esto es una mierda, se lo quiero decir. Es la suspensión de la vida, es… no sé, es el paraíso de la nada. Mire que hay conchabos, ¿eh?, mire que hay trabajos con los que uno puede sentir que tiene alguna misión en la vida. ¿Pero esto? ¿ESTO?... ¡Programa Espacial ParaBolAr! ¡Ma-mita! (cambiando) Mire, ¿sabe qué? Usted es un manipulador, juega con la gente. ¡Váyase bien al carajo! (se arranca los auriculares) ¡Mentiroso! ¡Embaucador! (vuelve a tomar de la petaca, se estira hasta el teclado, oprime teclas, acciona algunos botones) Me vas a decir que el señor no sabía. ¿Por qué no me avisa, digo yo? ¿Por qué no me advierte? Es de gusto: gente enroscada, gente de mierda. Pero no es queja, ojo. No es queja, odio a la gente quejosa. Si estoy acá, si me metí, me metí solito. Soy el único responsable. Soy un ser adulto, dueño de mis actos. Lo que tengo que hacer es aislar la mala energía (se asoma a una de las ventanillas. De un bolsillo saca un blíster, extrae un par de píldoras, de otro saca un frasquito extrae otra, se las traga a las tres y las empuja con el alcohol) “Programa Espacial Para.Bol.Ar” ¡Qué ingenuidad, mi Dios! (de golpe va hasta los controles y vuelve a ponerse los auriculares) Permítame, abra acá un pequeño paréntesis, Doc.: “Programa Espacial Para.Bol.Ar” ¿Cómo decía el aviso completo? “Programa Espacial Para.Bol.Ar contrata responsable de nave”. ¡Bien! ¡Bien craneado! ¡Marketinero! Cuando lo leyó a mí también me pegó. No se lo niego. Salvo por un nimio, por un pequeñísimo detalle: que es “Para.Bol.Ar.” con be larga, ¿no? Y que “Para.Bol.Ar.” son las siglas de Paraguay, Bolivia y la Argentina. Ahora yo le pregunto, y apele a la poca decencia que le queda: ¿Le parece serio? Con una mano en el corazón: la Argentina, el Paraguay y la nación hermana de Bolivia subiendo esta lata a la estratósfera para anotarse en la carrera espacial, ¿le parece serio? (exaltándose) ¿Sabe cómo se llama el lugar de donde se hizo el lanzamiento, sabe cómo le pusieron? Y claro que lo sabe. Pero igual se lo quiero decir: Centro de Experimentación Espacial Andrés Chazarreta le pusieron, por el floklorista, porque el principal inversor parece que es un paraguayo radicado en La Banda fanático de la “Zamba de Vargas”. ¿Qué me cuenta? ¿Qué es esto? ¿Jesús María? ¿El Festival de Cosquín?
OFF COMPUTADORA: Rod… Rodolfo…
RODOLFO (arrancándose los auriculares): ¡Por el amor de Dios, dije que ahora no!
OFF COMPUTADORA: Su frecuencia cardíaca, Rodolfo. Mmmmis sensores marcan que su frecuencia cardíaca se acccccelera. ¿Está alterado, Rodddolfo? Tttengo programados recursos para estabilizar su estado anímico. ¿Por qué no llllle canto?
RODOLFO: No.
OFF COMPUTADORA: Lllle canto.
RODOLFO: No quiero que me cantes.
OFF COMPUTADORA: Yyyyyyo le canto y va a ver como lo seda. Ssssseleccioné algo típico:“Ah, mi Corrientes porá”, de Lito Bayardo y Eladio Martínez…
RODOLFO: ¿QUÉ PARTE DE ‘NO QUIERO QUE ME CANTES’ NO ENTENDÉS?
OFF COMPUTADORA: ¿Ve ccccual es su actitud? Fffíjese cccomo reacciona ante un simple gesto de buena vvvoluntad entre gente…
RODOLFO toma la llave inglesa le pega otro golpe al CPU y la voz vuelve a interrumpirse.
RODOLFO: Vos no sos gente.
Deja la muñeca a un costado, se sienta en la butaca y vuelve a colocarse los auriculares, bebe de la petaca. Tiempo.

RODOLFO: Quiero que le quede claro algo: yo no soy idiota. Más allá de sus tejes y manejes si acepté fue por la plata. Necesitaba, necesito y voy a necesitar plata. Plata para Araceli, plata para su abogado, plata para mi hijo, plata para usted (de golpe, se ríe) Disculpe pero me olvidaba de analizar algo importante: mi elección (ríe a carcajadas) Perdón, Doc., en serio, explíqueme, ¿cómo es posible que yo esté acá arriba? (enumera) Maníaco depresivo con dependencia medicamentosa, algunos problemas con el alcohol, separado reciente, en tratamiento sicológico.¡¿Y me tomaron?! ¡¿Y quedé?!... Además, ¿qué carajo sé yo de esto? Como se dice ahora, ¿cuál es mi expertise? ¿Ex futbolista, seis años en una importadora de madera balsa que fabrica aviones para aeromodelismo? No sé. Vi la saga completa de “La Guerra de las Galaxias”, cuando era chico usaba la espada luminosa. ¡¿Y pasé la prueba, y firmé un contrato?! ¿Diga si no es para hacer la denuncia en algún lado, qué sé yo, a Defensa del Consumidor, iniciar un juicio por mala praxis? (cambiando) Deje, no se moleste. La verdad es que cualquier cosa que diga ahora me ne frega (se saca los auriculares, vuelve a hojear la revista Patoruzú, toma de la petaca. Tiempo. Tira a un lado la revista) ¿Para qué me caliento? ¿Para qué discuto? No estoy usando la cabeza, eso es lo que pasa. Tengo que bajar las revoluciones, distraerme, encontrar alguna imagen positiva, un recuerdo feliz: el último torneo con Comunicaciones, el nacimiento de Matías…  (mira la hora en el reloj pulsera, levanta del CPU un cuaderno tipo manual de instrucciones, lo hojea) Pero después. Yo ahora tenía que hacer algo. ¡Vos sabés que yo tenía que hacer! ¿Qué carajo tenía que hacer?... ¡Acá está! (a la COMPUTADORA) ¡Hola!... ¡Ey!... ¡Sorda! ¿Estás durmiendo?
OFF COMPUTADORA: Diga, Roddoolfo.
RODOLFO: ¿Qué pasa? ¿Recién querías cantar y ahora te torrás? Por favor, decime los parámetros de navegación del último registro.
OFF COMPUTADORA: Po… posición 7 punto 4, Rod…dolfo, virando a par 7. Cuadrante 8, viraje en 94 minutos, 36 segundos y en ascenso. Con…concluyendo giro 186.
RODOLFO: ¿Giro 186?
OFF COMPUTADORA: Giro 186. Correcto.
RODOLFO (poniéndose los auriculares): ¡Ey, Doc.! Giro 186. ¿Qué me dice? 186 vueltas a la órbita terrestre. ¡Dele, che, no sea amargo, levante el vaso de whisky! (levanta la petaca como para brindar, vuelve a beber, va hasta una de las ventanillas, observa a la distancia) Si hay algo medianamente decente en toda esta mierda es la vista, ¿sabe? La Tierra desde acá es todo un espectáculo, cada uno de esos colores, las texturas de la superficie, cuando nace la aurora boreal. Es algo… algo…(se conmueve) ¿Cómo puede existir una cosa así? ¿Quién la creó? De solo mirar a uno se le estruja el alma. Es tan raro, tener algo así y que… El problema somos nosotros, Doc., el problema somos usted, yo, los fabricantes de desodorantes, los políticos, la Coca Cola. Estamos enfermos. Somos capaces de arruinar hasta la fiesta más perfecta (recuperándose) ¿Me está copiando? Olvídese de lo que dije, escuche: esta mañana estuve haciendo cuentas y creo que lo que pagan es buena plata: 12.500 de bolsillo, más obra social, doble aguinaldo y vacaciones; guita que acá se ahorra completa. ¿En qué la voy a andar gastando, no? En eso los tipos parecen tenerla clara, nos contratan un seguro de vida, nos abren una caja de ahorro en pesos, en bolivianos y en guaraníes. Todavía no tengo el CBU para transferir, por lo que le pido un poco de paciencia. Araceli no hace más que escorchar por lo mismo. ¿Recuerda lo que le dije? ¿Qué mi ex había empezado a salir con su abogado? No se preocupe, ahora no quiero hablar de eso, lo que quiero que sepa es que cuando esté todo implementado saldo mi deuda con Ud. y si te he visto no me acuerdo, fin de la relación. ¿Qué le parece? En definitiva, lo único que le interesa es que le pague lo que le debo, ¿o no? (vuelve a hojear el manual de instrucciones y mira el reloj pulsera) Ahora si me disculpa tengo que hacer. Ah, escuche: ¿Sigo con el medio Prozac? En este momento estoy con un Depamide, dos Lamictal, dos Atretol y un Lorazepán cada doce. Entre nos, también incorporé unos comprimidos de fibra para ablandar. Si en baño ajeno me cuesta hacer el número 2, imagínese a 17.800 kilómetros de distancia, jua, jua. ¡Un chiste, amargo! Bueno, che, ojalá que tenga acidez de estómago y no pueda dormir. Ci vediamo (se saca los auriculares. Va hasta una de las ventanillas, observa, se vuelve a la butaca, deja a la muñeca en el piso y se sienta. Saca un frasquito de píldoras del bolsillo, lo abre, se toma un par, vuelve a guardarlo, se queda abstraído.
APAGÓN



ESCENA 2

Sentado en la butaca, con la muñeca inflable en el regazo, RODOLFO sopla por la válvula para inflarla.

OFF COMPUTADORA: Mmmmuñeca inflable.
RODOLFO: ¿No digas, genia?
OFF COMPUTADORA: Dddddispositivo que emula el tamaño y forma del cuerpo de la pareja sexual humana, Rodolfo, útil ppppara actos sexuales…
RODOLFO: Dejá en paz la Wikipedia y, por favor, pasá este mensaje: necesito CO-MI-DA. Fiambre, pizza, huevos fritos, no sé, algo. Entre almuerzo y cena me muero de hambre. Que la corten con esos juguitos con gusto a trapo de piso.
OFF COMPUTADORA: Ssserá transmitido, Rodddolfo. Yyyyo a mi vez lllle recuerdo que debe entregar el informe detallado de la mmmmedicación que está…
RODOLFO: Olvidalo.
OFF COMPUTADORA: El Departamento Médico debe...
RODOLFO: ¡Olvidalo! Ya te dije que es personal, es un tema privado. Mientras haga lo que tengo que hacer a esos cosos no les interesa.
OFF COMPUTADORA: Las pppulsaciones, Rodolfo...
RODOLOFO: ¿Qué hay con las pulsaciones? (la COMPUTADORA no responde, RODOLFO se lleva las manos al pecho) Te pregunté, ¿qué hay con las pulsaciones? (la COMPUTADORA ídem) ¡Ma sí, hacete freír!
La COMPUTADORA comienza a cantar.
OFF COMPUTADORA: “
Ah, mi Corrientes Porá /  en donde te conocí / correntinito ivotí /  de labios color rubí / mi pena se hace canción /
cuando te quiero soñar…” (1)
RODOLFO le da un golpe al CPU con la llave inglesa y la voz cesa. Se incorpora, se coloca los auriculares y mientras habla con el analista, recuesta a la muñeca en la butaca y la acomoda en distintas poses sexuales.
RODOLFO: Hola, viejo,
¿novedades por allá? ¿Qué pasó con el paro de subtes? ¿Sabe?, hace un rato salí a revisar el casco y descubrí que es algo que me angustia. “Qué pavada”, va a decir, un trabajo bastante pelotudo: vigilar que no se hayan movido las antenas, que los tornillos estén todos en su sitio. Lo estuve pensando y fíjese lo que encontré a ver qué le parece: cada una de esas salidas es como volver al momento del parto, verme expulsado a un mundo extraño, envuelto en una placenta de tela espacial, conectado a mi madre por el cordón umbilical de la manguera del oxígeno. No es una mala imagen, ¿no? Una madre de lata argentino-paraguayo-boliviana… Pero yo quería decirle otra cosa, Doc., hablando de hijos, necesito pedirle una gauchada: el jueves es el cumpleaños de mi nene. Llévele una pavada de mi parte, hágame el favor: un Power Ranger, un muñequito de Batman. Yo no le conté pero cuando firmamos contrato los tipos me dijeron que para cumpleaños y casamientos el Programa tiene una máquina del tiempo que te permite ir y volver en un rato. Tipo “Volver al futuro”. Juá, juá. Obvio que pensé que me estaban jodiendo. Pero antes del despegue uno de los técnicos se me acercó y me confirmó que era cierto, pero que ni drogado se me ocurriera usarla. Parece que el aparato está en etapa experimental, que le falla no sé qué cosa en el calendario digital y cada tanto enloquece. Imagíneme, Doc., volviendo para el cumple de seis de Matías con un puzzle de Ben Diez de regalo y al aterrizar es el año 2022, a Matías le están festejando los veintiseis, es Contador Público Nacional y hasta me dio un nieto y todo. Jua, jua: van a pedir turno para cagárseme de la risa
Le cuento una novedad importante: ¡por fin sucedió algo! Hoy por la mañana la plana mayor me informó sobre la puesta en marcha de un plan. Resulta que antes de salir los tipos habían subido a la cabina un paquete misterioso. Me intrigaba, cuando pregunté no me quisieron decir. Hoy tuve que abrirlo: debajo de varias capas de papel de aluminio había una coctelera de acero inoxidable (levanta la coctelera, que está junto al CPU y la examina, intenta desenroscarla, le golpea la tapa para aflojarla pero sin éxito) ¿Sabe qué es? Una “cápsula de tiempo” ¿No es fantástico? Hasta en eso copiamos a los yankies. Vio que para ellos cualquier cosa que hacen, aunque se trate de una pelotudez, debe ser conservada y tomada de ejemplo, incluso a trescientos millones de años luz de distancia. Así que mañana  se va a hacer la ceremonia, alguien allá abajo va a dar el discurso, se entonarán los himnos de la Argentina, Bolivia y el Paraguay y yo voy a tener que salir y, como quien arroja una botella al mar, liberar la coctelera que ilustrará al viajero estelar sobre cómo vivía el terráqueo sudamericano a principios del siglo XXI. ¿Qué tal? Quise saber qué le pusieron adentro, pero parece que es información clasificada, ¿qué le pueden haber metido? ¿El faxcímil de la receta de los panqueques con dulce de leche? ¿Una copia digitalizada de los 20 grandes éxitos de Tan Biónica? (cambiando) ¿Me está copiando, Doc.? ¡Escríbame, che, devuelva un puto mail, un archivo de sonido así puedo escuchar su voz! (vuelve a sacar de un bolsillo un frasco, se traga dos píldoras, intenta bajarlas con el contenido de la petaca pero está vacía. Saca de atrás del CPU una bolsa negra tipo consorcio y revuelve en su interior, saca cajas de medicamentos y petacas vacías) Sospecho que este programa trinacional del orto no necesita de seres humanos. Con un perro, un mono amaestrado que aprenda a pulsar botones basta y sobra. ¿Sabe?, algo me dice que me voy a quedar acá para siempre y que usted fue el artífice de un gran plan maquiavélico. Después lo pienso y me digo que hay formas más económicas para deshacerse de un paciente que mandarlo al espacio exterior.
¿Adivine por qué vuelta vamos? Frío, frío, tibio, caliente: 621. ¡La lata y yo por la vuelta 621 a la órbita terrestre! ¿Qué me dice? No se para usted, pero para mí es lo más parecido a un milagro. Estuve jaqueando el portal del Programa y encontré los planos, ¿sabe que para fabricar el módulo tomaron como base el chasis de un colectivo de la línea 168? ¡Se lo juro por Dios! El mismo que hace la Boca-San Isidro. Se lo envié por archivo adjunto, ábralo. Obvio que no son estúpidos, utilizan la carcasa, para el resto aplican una aleación de cerámica y fibras de titanio, más livianas y mucho más resistentes a la presión. No exagero si le digo que la primera vez que subí yo sentía un no sé qué familiar, ¿sabe?, al 168 yo lo tomaba para ir a lo de un tío que vive en La Lucila (vuelve a la bolsa de consorcio, contrariado, revuelve en el interior desparramando cajas de medicamentos y envases vacíos por el piso hasta que, por fin, oculta detrás del CPU encuentra una botella de vodka y se la empina) Extraño el whisky que compartíamos, Doc., vista así a la distancia nuestra relación era rara, ¿no? Compartir con un paciente media botella de Jack Daniel’s por sesión no es muy profesional que digamos. Hágame acordar que lo denuncie al Colegio de Psicólogos. ¡Es un chiste! Escuche, si yo le dijera: “voy a abrir para ventilar”, ¿usted qué se imagina? Es inteligente, debe haberlo deducido. “Voy a abrir para ventilar” es la convención que utiliza el gremio aeroespacial para cuando un tipo como yo, harto de este opio, decide amasijarse. “Voy a abrir para ventilar”, transmite a Base, acto seguido corta toda comunicación y EUTANASIA. ¿Qué me dice? Qué humor negro, ¿no?  Para mí está perfecto, en un trance semejante hay que tomarse las cosas con filosofía. ¿A qué viene esto, se preguntará? A que estuve investigando y aunque la NASA se las ingenió siempre para tapar todo, en esta historia de la carrera espacial ha habido un número increíble de muertes por mano propia (pulsa algunas teclas y consulta en el monitor) Para que tenga una idea, desde el lanzamiento del Soyus al día de hoy, estamos hablando de unos cuarenta años, hubo 52 suicidios. Las formas son para todos los gustos, desde aquellos que literalmente abren una escotilla para ventilar y quedan cocinados como ranas en escabeche, hasta los que en un rapto de paranoia ven naves alienígenas y se estampan contra un meteorito. El último data de 2009, el protagonista (vuelve a leer en el monitor) Soichi Yamazaki, un japonés que estudiaba la superficie de la Luna a bordo de una sonda. Le adjunto el archivo. Parece que el hombre discutió con la Base por un tema de vacaciones, se puso la escafandra, salió de la nave dando un portazo, se bajó el cierre del traje y se hizo un harakiri. ¿Qué me dice? Una redundancia, con bajarse el cierre del traje alcanzaba.
Es que con toda esta fantochada de la carrera espacial, la gente idealiza, Doc. Demasiada “Guerra de las galaxias”, demasiada “Star Trek” en la cabeza. La cosa es mucho menos glamorosa. “No hay aventura más allá de uno mismo”, usted lo decía en las sesiones, ¿o no? Hablando de glamour, sigo sin ir de cuerpo y me ocurre algo bastante molesto: acumulo gases. No sé si es por la gravedad cero pero las pastillas no me hacen efecto (bajando la voz) Esto último, por favor, entre nosotros, el protocolo de seguridad advierte que el gas metano que genera el intestino es peligroso por lo inflamable. ¡Jua, jua, lo único que falta es que la lata salte por los aires por uno de mis pedos! En fin, me arden los ojos, estoy cansado, lo dejo con su conciencia, che, cuando esté lo suficientemente harto siempre está la opción de “abrir para ventilar”. Cambio y fuera (se saca los auriculares) ¡Viejo choto! ¡Mala entraña! Ahora tengo que relajar, eso es, aislar la energía negativa, evocar otra imagen… Amanecer en el río. No, amanecer en el río no. Araceli. Villa Gesell, verano de 2004. Araceli. Cada hora, qué digo cada hora: cada minuto de esa semana con Araceli (va a buscar la muñeca y se acomoda con ella en la butaca, la reclina de espaldas a la platea. Tiempo) Fue una buena idea venir. ¿No es increíble lo bien que estamos acá?  Ara, este lugar es mágico. Quedate así, por favor, contemplemos el mar un rato más… (mientras acaricia el cabello de la muñeca comienza a cantar) “¿A dónde iré? / Como un fusil cargado / Tirando a cualquier lado / Es resignación / O es la lucidez / Antes del final (se acopla al canto la COMPUTADORA) Suelo bucear / En un mar hirviendo / De cara a la libertad / Hoy viajo solo y sin volver / Será que el resto es / languidecer / Me gusta estar cayendo / Voy esperando el impacto” (1)
APAGÓN


ESCENA 3

La muñeca inflable está sobre la butaca. RODOLFO está en el piso, con el mono hasta la cintura, haciendo abdominales. La COMPUTADORA cuenta.
OFF COMPUTADORA: 27, 28, 29, 30.
RODOLFO se incorpora de golpe.
RODOLFO: ¿Sabés que lo pienso y no lo puedo creer?
OFF COMPUTADORA: Ssssin embargo es, Rod Rodolfo.
RODOLFO (burlón): “Ssssin embargo es, Rod Rodolfo” ¡Es una muñeca inflable, un pedazo de látex!
OFF COMPUTADORA: Pero usted llle habla.
RODOLFO: ¡No le hablo!
OFF COMPUTADORA: Lllle habla, Rodolfo.
RODOLFO niega con la cabeza.
OFF COMPUTADORA: Quizás no se da cccccuenta pero le habla. Además utiliza un tono disssstinto de cuando me habla a mí.
RODOLFO: ¿Un tono distinto?
OFF COMPUTADORA: Sssí, un tono distinto, mmmenos exaltado, menossss irascible.
RODOLFO: No lo puedo creer.
OFF COMPUTADORA: ¿Qqqqque cosa nnno puede creer?
RODOLFO: Que una máquina, porque vos sos una máquina, me esté haciendo una escena de celos ¿O YO ESTOY LOCO, O UN PUTO PUÑADO DE MICROCHIPS, CABLES Y CHAPAS ME ESTÁ HACIENDO UNA ESCENA DE CELOS?
OFF COMPUTADORA: Rod..Rodolfo, no se altere, ssssus pulsaciones. Si le parece siggg sigamos con esta conversación más tarde, pero aaaahora tiene que responder a Base.
RODOLFO: No voy a responder.
OFF COMPUTADORA: Rod… Rodolfo, por favor. Es infantil lo que hace, nnnno puede negarse…
RODOLFO: ¿Ah, no?  ¡Mirame, mirá como puedo!
OFF COMPUTADORA: Usted bbbbien sabe, es mi obligación advertirle que pppone en peligro todo nnnuestro trabajo…
RODOLFO: Será infantil, pero no les voy a responder (levantando la llave inglesa) Y ni se te ocurra volver a cantar (la COMPUTADORA enmudece, Rodolfo se seca la transpiración con una toalla, se sube el mono y se lo cierra) ¿Provocador? ¿Yo? ¿Pero quienes se creen estos tipos? (se coloca los auriculares) Doc., ¿me copia?, creo que esta vez metí la pata hasta el cuadril. ¿Le conté lo de ayer? Bueno, la ceremonia para la liberación de la cápsula fue la apoteosis del embole. Yo estaba medio bajón, así que aprovechando el momento, no sé, se me ocurrió, tuve un impulso creativo y escribí con tinta de impresora en la trompa del módulo “¡Viva Perón!”. Usted me conoce: fue un chiste, algo para distender. ¡Para qué! ¡Cómo se pusieron estos fulanos! Se comunicó un tal Atilio Ruber Machado, el sub director del Programa, un General de Brigada retirado de la aeronáutica paraguaya. ¡Las cosas que me dijo! Que estaba “ideologizando” la misión, me largó. Los insultos no podría reproducírselos porque eran en guaraní. Usted me conoce, no me dejo llevar por delante, así que la pelotera fue creciendo. Me trataron de agitador, de infiltrado, yo al principio los dejé hablar, hasta que en un momento me saqué: les dije a los gritos que ya que eran tan susceptibles, que explicaran qué sentido tenía el haber lanzado una nave tripulada para estar dando la vuelta al perro alrededor de la Tierra. Empezaron a tartamudear, a enredarse, comprendí que no sabían qué decir.
El argumento es que están buscando vida inteligente. Honestamente, Doc., si usted fuera vida inteligente -cosa que dudo-, ¿se dejaría encontrar por un loco que va en una nave paraguayo-argentino-boliviana construida con la carcasa de un colectivo de la línea 168? Yo ni en pedo.
Todo este circo me tiene harto. No tuve que pensar mucho para descubrir cuál es la verdadera finalidad de la misión. Soy un estúpido, no entiendo cómo no lo vi antes: la coctelera esa era una excusa, la verdadera cápsula de tiempo soy yo. Me subieron acá y me pusieron a dar la vuelta al perro hasta que alguien me encuentre. ¿Se da cuenta? Soy como un llamado en espera, como una película en pausa, hasta que alguien pase por casualidad y se digne a apretar el play. ¡Eso no se le hace a otro ser humano, eso es de una crueldad sin nombre, viejo! Y usted fue partícipe. Saquémonos la careta: usted me quería quitar del paso. A un tipo en mi estado: separado reciente, medicado, inestable como estaba, lanzarlo al espacio exterior, ¿no es una guachada más grande que una casa? Si no me quería ver más me derivaba y asunto terminado (exaltándose, en un in crescendo) Pero no, tenía que mostrar el lado retorcido. Por la plata baila el mono, ¿no? Diga, ¿qué le ofrecieron? ¿Una clínica en Santa Cruz de la Sierra? ¿La embajada del Paraguay? ¡Ser ruin! ¡Traicionero! Pero déjeme decirle algo: se van a llevar una sorpresa. Usted y todos estos cretinos se van a llevar la sorpresa de sus vidas. Estoy juntando data, recolectando material, archivos desclasificados, ya tengo dos discos duros, 30 gigas de memoria. Rueguen que esa vida inteligente del orto que buscan pase a 10.000 kilómetros de distancia, porque voy a prender el ventilador, voy a agarrar el megáfono y van a enterarse de la verdad de la milanesa. La tragedia, el morbo siempre han vendido, si estos alienígenas de dos cabezas me encuentran por ahí hasta me llevan de invitado a algún símil de programa bizarro de la tele y todo. Me estoy armando el espich; le juro por la memoria de mi vieja que los voy a ilustrar en detalle sobre las cagadas que tipos como usted y los jerarcas del Programa Espacial Para.Bol.Ar. han perpetrado en nuestro pobre planeta (como dando un discurso) La explotación empresaria, la corrupción corporativa, el maltrato sistemático a la naturaleza. Clases dirigentes cada vez más ricas, pisando las cabezas de miles de excluidos que mueren de hambre y sed. La codicia, la hipocresía y el doble discurso, la falta de solidaridad, la degradación y el menosprecio por el género humano y su entorno. La cultura se resquebraja, se ha roto el equilibrio. ¡Dueños del mundo reconozcan el fracaso, han destrozado la esperanza, el futuro agoniza y nos están llevando a todos derecho a …! ¡BASTA! ¡ME HARTÉ! ¡VÁYANSE AL CARAJO USTED, SU FAMILIA, EL COLEGIO DE PSICÓLOGOS Y TODOS LOS VECINOS DE SU PUTA CUADRA! (se arranca los auriculares, en un acceso de furia tira y patea cosas hasta que se detiene, jadeante)
APAGÓN


ESCENA 4

RODOLFO está asomado a una de la ventanillas, con aire contemplativo se empina la botella de vodka, acaba el último dedo de su contenido y la tira al piso. Tiempo. Va lentamente hasta el CPU, se coloca los auriculares.
RODOLFO: Olvide la última comunicación, Doc., le pido disculpas, estoy algo paranoico. Me arden cada vez más los ojos, me aparecieron unos temblores raros en las manos y tuve que duplicar el Debridat. ¿Doc., usted recuerda las pesadillas de principios de año en las que se me aparecía gente conocida sin ropa? No sé si ya se lo dije: acá me volvieron pero despierto. ¿Eso es grave? Quiero decir, si tengo las mismas pesadillas pero despierto estaría alucinando, ¿no? Le describo la escena: estoy leyendo el Patoruzú o intentando dormir una siesta cuando de golpe, algo, como una señal, me dice que tengo que asomarme a una ventanilla, lo hago y ahí están: a unos 20 metros de la nave, como Dios los trajo al mundo. Me miran con cara de nada y siempre hacen lo mismo: como señales de tránsito con las manos. La primera vez fue mi viejo con mi tía Haydée y duró unos cinco minutos. Por suerte la tía Haydée llevaba puesta una enagua. La segunda, Araceli, con su abogado y ahí no sabría decir cuánto duró. Odio reconocerlo, pero Araceli sigue conservando un cuerpo... “Sus piernas guardan el secreto de la inmortalidad”, como dice la canción de la Bersuit. El abogado, en cambio, es algo difícil de asimilar: con saco y corbata no se sospecha, pero desnudo es una especie de orangután con pelos brotando de lugares impensados, incluso hasta tiene los brazos más largos que las piernas y todo. ¿Es para preocuparse? Lo de las alucinaciones, digo. ¿Por ahí no necesitaría cambiar la medicación? (revuelve la bolsa llena de medicamentos y comienza a desparramar cajitas) Estoy con dos Debridat, un Depamide, más la cápsula de Lamictal para equilibrar, dos Alprasolan para lograr el sueño, dos Atretol cada ocho y un Rivotril para la depresión del domingo.
No la estoy pasando bien, che, estaría bueno que en algún momento contestara, un “okey”, un “recibido”, no sé. Por momentos me parece estar perdiendo la razón: la computadora canta chamamés para que no me deprima, me hace escenas de celos con la muñeca inflable, sostenemos conversaciones cada vez más raras.
Escúcheme, le hice el listado completo de las cosas que extraño, se lo estoy adjuntando. Extraño mi barrio, los entrenamientos en Comunicaciones. Le va a parecer estúpido, pero extraño los olores. ¿Por qué será que en situaciones límites uno se aferra a ese tipo de cosas? El olor de la fábrica de pastas que está a dos cuadras de mi casa. Si uno pasa a la mañana temprano los extractores largan un tufo a levadura, harina, masa húmeda y tomate que es… Extraño a mi hijo, Doc., Matías no es mal chico, cuando se olvida de todo lo que le dice su madre sobre mí llegamos a entendernos. Pienso que se le debe hacer difícil tener al padre en la estratósfera. Me dijo Araceli que en la escuela, cuando salen al recreo los compañeros lo rodean, lo levantan como a una bolsa  y lo tiran para arriba para que “suba a saludarme”. ¡Fíjese la crueldad, Doc.! Eso es bullig, habría que hacer la denuncia. ¿Sería un abuso pedirle que vaya a la escuela y hable con el director? Por ahí hasta puede decir unas palabras en el aula, usted es hábil para esas cosas. ¿Me haría la gauchada? En definitiva, uno está acá arriba haciendo patria, ¿no?
¿Sabe la nueva? Ahora tengo que sacar fotos. ¡Estos tipos no saben ni dónde están parados! Después del quilombo por lo de la pintada me ordenaron que hiciera una instantánea de la Tierra cada seis horas. ¿Para qué? Por ahí firmaron un convenio con alguna agencia de turismo espacial, o buscan constatar el envejecimiento del planeta en tiempo real, jua jua. Hace 48 horas que no duermo, estoy como el culo y es culpa suya, siento una plancha caliente detrás de cada ojo, necesito cortar. Ci vediamo
RODOLFO se saca los auriculares, se queda pensativo.
APAGÓN


ESCENA 5

Rodolfo está recostado en la butaca de espaldas al público.
OFF COMPUTADORA: Despliegue de ttttomas laterales.
RODOLFO: No puedo.
OFF COMPUTADORA: ¿Cccómo que no puede?
RODOLFO: No puedo.
OFF COMPUTADORA: Puede, ussssted puede, va a tener que poder, Rodddolfo.
RODOLFO (burlón): “Va a tener que poder, Rodddolfo” (manoteando el tablero de comando) ¿Ya está?
OFF COMPUTADORA: Correcto. Ahora exxxxpanda conductos de encendido e inicie ccccódigo de desenganche…
RODOLFO: ¿Te expliqué o no te expliqué que no puedo? ¿Cómo voy a hacer las cosas si no puedo ver?
OFF COMPUTADORA: Inténtelo.
RODOLFO (volviendo a manotear el teclado): ¿Listo?
OFF COMPUTADORA: Muy bien.
RODOLFO: ¿Algo más?
OFF COMPUTADORA: Por el momento nnno.
RODOLFO: Bueno, entonces haceme un rato a Matías.
OFF COMPUTADORA: Ya lo discutimos. Sabe que lllle hace mal.
RODOLFO: ¡No me importa! ¡Haceme a Matías o te desconecto!
OFF COMPUTADORA (reproduciendo la voz de un niño): Papá.
RODOLFO: ¿Qué hacés Mati?
OFF COMPUTADORA: Nada.
RODOLFO: ¿Cómo nada? ¿Nunca te dan deberes?
OFF COMPUTADORA: Ya los hice. ¿Cuándo vas a venir?
RODOLFO: Pronto.
OFF COMPUTADORA: ¿Pronto cuándo?
RODOLFO: Pronto pronto, Mati. Decime, ¿cuándo vuelva adónde querés que vayamos?
OFF COMPUTADORA (volviendo a sí misma): ¿Por qué no ddddejamos?
RODOLFO: ¡Seguí o te desconecto!
OFF COMPUTADORA (con la voz de niño): Quiero ir al cine y al Mc Donald´s.
RODOLFO: ¡Qué buen programa! Me gusta. ¿Y qué película vamos a ver?
OFF COMPUTADORA: “Rápido y furioso 4”. Pero vos seguro que no me vas a llevar.
RODOLFO: Sí te voy a llevar. ¿Por qué decís que no?
OFF COMPUTADORA: Porque mamá no quiere que vea ese tipo de películas.
RODOLFO: Y a mí qué me importa. Papá sí quiere. Y si vos salís con papá, papá decide qué películas vas a ver al cine y qué películas no. En salida de hombres mamá no se mete, (levantando presión) mamá no participa, ¿entendés?, mamá no se inmiscuye, no corta ni pincha…
OFF COMPUTADORA (volviendo a sí misma): Ssse lo dije.
RODOLFO: ¡¿Y para qué carajo metés a mi mujer?!
OFF COMPUTADORA: Es lllla madre de su hijo, es inevitable. Fíjese, yyyya le están volviendo ssssubir las pulsaciones…
RODOLFO: ¡Cortala las pulsaciones, basta con las pulsaciones! ¿Qué sos, mi cardiólogo? ¡Mirá, tenés razón, dejemos acá! ¡Va todo para atrás! ¡Maldecido! ¡Meado por los elefantes, estoy! (se da vueltas en la butaca y se incorpora, se mueve con dificultad, poniendo las manos adelante, tantea hasta que encuentra y se coloca los auriculares. Cambiando) Hola, Doc., ¿qué dice? Yo acá, con novedades, como siempre. ¿A qué no adivina? Estoy bizco. Jua, jua. ¿No es para descostillarse? Usted también es el culpable de esto. Parece que es uno de los trastornos posibles de la ingravidez, ¿recuerda que me ardían los ojos?, me lo explicó una oftalmóloga desde la base. La falta de gravedad provoca aumento en la presión ocular y no sé qué carajo más. Le pregunté cuánto tiempo me va a durar, dice que es transitoria pero que lo ignora porque depende de cada organismo. Con mucha paciencia le hice notar que el estar bizco me impedía hacer cualquier cosa de la puta cápsula, por lo que empezaran a pensar en una licencia por enfermedad o en un retiro voluntario. Ahí se metió un chabón de Recursos Humanos -el Programa Espacial Para.Bol.Ar. tiene Departamento de Recursos Humanos, ¿qué me cuenta?-, dijo que como yo estaba solo, pensar en reemplazarme podía llevar tiempo y presupuesto extra y que el Programa no contempla retiros voluntarios. Le respondí que me importaba un soberano pedo y que le buscaran una solución si no querían que hiciera un desastre. Entonces ¿a qué no sabe quién se metió en la discusión? Mi enamorada: la computadora. Se puso a elogiar mi desempeño y empezó a gastar al tipo de personal. Yo estaba algo empastillado, no se lo voy a negar, y me agarró un ataque de risa. El tipo del Programa se puso como loco. Resumiendo, terminamos a los gritos y los mandé al carajo con oftalmóloga, Departamento de Recursos Humanos y todo. Sé que va a decir: que no tendría que reaccionar así. Pero a esta altura no me importa nada, tengo los nervios destrozados. Por suerte encontré algo en el botiquín de primeros auxilios (saca de un bolsillo del mono una botella plástica de alcohol medicinal y toma un trago) Pero tratemos de cambiar de clima, che: vuelta 6.235 a la órbita terrestre, ¿qué me dice? Ah, escúchese esto porque no tiene desperdicio: estuve jaqueando de nuevo los archivos del Programa. Antes de que se les ocurriera lo de la cápsula de tiempo, ¿sabe qué planeaban los cráneos?: acoplarse a la Estación Espacial Internacional. ¡Así como lo oye: igualito que el Discovery o la Soyus rusa! Los nabos pretendían que la nave fuera recibida por el complejo orbital para colaborar en no sé qué proyecto. Parece que al recibir el pedido, ni lerdos ni perezosos los de la Estación les pidieron los antecedentes. Los del Programa Para.Bol.Ar. se los mandaron y a los cinco minutos los tipos les contestan que tenían cubierto el calendario de acoples por los próximos 30 años ¡Jua, jua! Imagínese, Doc., a toda esta sarta de ingenieros y biotecnólogos de elite leyendo que una nave construida con la carcasa de un colectivo de la línea 168, conducida por un ex jugador de Comunicaciones, ahora bizco, pedía turno para un acople. Jua, jua (tantea la bolsa de los remedios, la abre y comienza a sacar las cajitas, intenta deducir a qué medicamento pertenece y las va acomodando en filas) Así las cosas, ahora resulta que también, culpa suya, soy una especie, de ilegal del espacio. El encierro, este silencio, me están consumiendo. Yo le iba a pedir que intercediera para que me hicieran volver, pero ya no tengo energías. ¿Volver adónde? De la situación con Araceli usted está más que al tanto, mi hijo en breve va a llamar papá al abogado. Podría irme a vivir con usted, ¿qué dice?, entre sesión y sesión nos seguiríamos bajando su whisky, ¿le parece buen plan? La verdad que a mí tampoco. Tal vez haya llegado el momento de “abrir para ventilar”. Ahora lo voy a dejar. ¡Traidor! ¡Mala gente! ¡Ojalá sufra un derrame cerebral! (se saca los auriculares, levanta la muñeca inflable) El ser humano es un error, Ara, esto que somos fue producido por una combinación equivocada de gases. ¿Qué queremos? ¿Vos qué querés? ¿Lo sabés? Si fueras una ñandú, una tatú carreta, ¿no andarías lo más feliz retozando por el campo, almorzándote a otros bichos más chicos sin darle tantas vueltas al asunto? (se recuesta con la muñeca en la butaca, de espaldas al público) Si uno lo analiza es un plan menos insensato, más accesible. El responsable del desajuste es ese órgano incomprensible que tenemos en algún lado llamado consciencia. ¿Por qué hay que ser conscientes? ¿Por qué hay que estar buscándole siempre la quinta pata al gato, intoxicándote con sueños imposibles? Mirame ahora a mí. ¿Qué estoy haciendo? Girando como una rosca falseada, llegando y volviendo a partir hacia ninguna parte, convertido en una coctelera, en una puta coctelera de tiempo… ¿Qué te gustaría hacer, mi amor? (alza el Patoruzú) ¿Querés que leamos un rato? ¡Olvidalo! No alcanzo a distinguir las letras. Mejor mirá el mar, ¿dale? Así abrazados vos mirá el mar y me vas contando. Mirá el mar, Ara, mirá el mar y nos quedamos abrazados así los dos. Mirá el mar.
APAGÓN


ESCENA 6

La muñeca yace tirada a un costado, desinflada. RODOLFO está recostado en la butaca, quiere girar y cae al piso. Está visiblemente borracho.
RODOLFO: ¡Epa! Jua, jua, la nave se mueve. Debemos estar atravesando una zona -cómo se dice- de basura…. de chatarra espacial (se incorpora, recoge del piso la botella de alcohol medicinal, desenrosca la tapa, se la empina pero está vacía. Tira el envase contra una ventanilla. Va hasta el CPU y se coloca los auriculares) No hay mucho tiempo, así que sigamos con esto, viejo. Habíamos quedado… ¿En qué habíamos quedado? Ah, sí, en la bicicleta: es una bicicleta roja, de esas tipo country. Está, ¿vio el recibidor?, el pasillo, primera habitación, segunda habitación, después el bañito. Bueno, está en el bañito, entre el secarropas y las cajas de revistas. Después la batería. Está en el segundo cuarto, creo que solo está armando el redoblante y el platillo, el resto hay que buscarlo. Va a necesitar de alguien que le ayude. Tanto la bicicleta como al batería se las hace llegar a Matías. Ah, y después consulte qué pasó con esa dichosa caja de ahorros y los depósitos de mi sueldo. Arregle con Araceli y descuéntese lo que le quedé debiendo.
Hasta acá llegamos, Doc., ya no tengo la voluntad, usted puede comprenderlo mejor que nadie. Por donde se mire la situación hace agua. Ustedes quieren algo que yo no estoy dispuesto a ofrecer. Aunque sea lo último que haga, yo decido, yo soy dueño y señor, y digo “es hasta acá”. Puedo hacerlo, viejo. Además hice un arqueo del botiquín (alza la bolsa de los remedios y vuelca su contenido sobre la butaca, algunas cajas caen al piso) hay provisiones para 96 giros orbitales, eso equivale a unos 6 días, después final, se acabó lo que se daba. “Nada sucede porque sí, toda acción tiene consecuencias”, eso le gustaba decirme, ¿se acuerda’. ¡Una gansada! No se ofenda. La verdad es algo más compleja. Lo que manda es el azar, lo arbitrario, un accidente me hizo conocerlo a usted, otro que usted encontrara el aviso del Programa Espacial Para.Bol.Ar y decidiera joderme la vida. No hay una lógica previa, las cosas suceden conforme van surgiendo (va hasta la ventanilla y saluda) ¿Sabe? Desde hace un rato puedo ver a mi hijo y a su madre. Están ahí, a unos 30 metros (vuelve a saludarlos) ¡Ey! ¡Hola! Miran hacia acá con cara de nada, siempre haciendo esas absurdas señales de tránsito con las manos. Ya lo sé, me va a decir que es otra alucinación. ¿Acaso importa? ¿Acaso estoy hablando de veras con usted, que nunca se dignó a ponerme un puto “recibido”? Así de bizarro y ordinario es todo. Están ahí y no sé si es una alucinación o si recuperé a mi familia. Jua, jua. Seamos prácticos, acabemos con esta mala película, de acá en más ya no creo que vuelva a tener noticias mías. Chau, che, no sé si fue un placer haberlo conocido (se dirige a la escotilla y de golpe se vuelve) Ah, nunca pude saber qué papel jugaban en todo este asunto los bolivianos, la comida fue siempre muy condimentada, quizás eran los encargados del catering. Si le interesa, averígüelo. Bueno, chau, viejo, que le garue fino.
Va hacia la escotilla y comienza a abrirla, la luz baja a cuchillo y se escucha un fuerte ruido de aire a presión. A continuación vuelve la luz en forma gradual, Rodolfo ya no está en la nave, se escucha a la COMPUTADORA.
OFF COMPUTADORA: Cuando ttttermine la misión, Rodddolfo, ya va a haber tiempo de hablar sobre lo nnnnuestro.  Rodd… Rodolfo, ¿me escucha? Ahora relajjjese. Sé que no le agrada el chamamé, que pppprefiere otros ritmos, así que seleccioné un tema mmmmelódico con letra y música de Jairo, essspero que le guste (canta) “Morir enamorado/ de unos ojos muy claros / eso es morir, señor / Llevando al otro cielo / las ansias de encontrarlo  / siempre al amor, amor...”(3)
APAGON FINAL



BONUS TRACK:
Con la música de sala.
OFF RODOLFO: Ah, Doc.: ¿recuerda lo que le conté el otro día sobre las alucinaciones? ¿Sabe quién se me apareció ayer? ¡Jua, jua! Usted. ¡Dios mío, lo que es en bolas, Doc.! ¡Todavía me dura la impresión! Esos hombritos femeninos, la carne blandengue del abdomen, ¡hasta le han crecido tetas!, ¿es consciente de que le han crecido tetas? Con razón desde que enviudó no ha vuelto a formar pareja, con ese escracho la verdad que no podría llevarse a la cama a una mujer ni bajo amenazas de muerte. Es un chiste. Por favor no se ofenda. Le preparé una rutina, era lo que hacíamos en los entrenamientos de Comunicaciones, son ejercicios simples que le van a permitir acomodarse un poco. Se la adjunto.

(1) Ah, mi Corrientes porá - Lito Bayardo y Eladio Martínez

(2) Esperando el impacto – Bersuit Bergarabat
(3) Morir enamorado - Jairo

viernes, 1 de septiembre de 2017

Pensarás que estoy loca

Personajes:
GLORIA

Ambiente único (cocina, comedor, sala de estar) delimitado por un bastidor semicircular del que cuelgan cortinas de plástico, cacharros, perchas con ropa. Todo muy precario. Hay un espejo y una mesita baja en el centro con velas, incensario, piedras energéticas, cera depilatoria, un vaso con cerveza, bloc de hojas y birome. A un costado más cacharros, pilas de revistas, cajas, envases. Gloria, de batón, despeinada, sentada en una banqueta está escribiendo una carta. Tararea una canción de Romeo Santos mientras piensa, luego escribe.

GLORIA: “No te asombres / si una noche / entro a tu cuarto y nuevamente te hago mía / Bien conoces / mis errores / el egoísmo de ser dueño de tu vida” (escribe) “Vos sabes, las decisiones importantes a mí siempre me costaron, necesito distancia, Gus, de chiquita me pasa así” (piensa) Como cada vez que tenía que elegir el asiento del 95 cuando iba a lo de la tía Zulma. O cuando me escapaba a la heladería y pedía los gustos para combinar en el cucurucho. Jaja. (escribe) “Los gus-tos en el cu-cu-ru-cho”. Eso está bien.

Mira hacia una hoja de periódico con una foto que cuelga de un gancho sobre el lateral izquierdo.

GLORIA: ¡Ay Gus! ¡Muñecote!

Alza el celular de la mesa, pone la misma canción, se incorpora y, mientras canta, baila. Se acerca a la foto, mira la imagen, la seduce.

GLORIA: “Eres mía / mía, mía / no te hagas la loca que eso muy bien yo lo sabía”… ¿Y yo cómo estoy? ¿Cómo me ves? ... ¡Divina! ¿Cómo voy a estar?

Va hasta el espejo, vigila que no le hayan crecido bigotes


GLORIA: Solo necesito tiempo, me faltan unos detalles...

Vuelve a la banqueta, apaga la música del celular y comienza a depilarse una pierna.

GLORIA: Pequeños detalles, pavadas. Un par de retoques con los que la mujer apasionada enloquece a su hombre. Jaja. ¡Los gustos de nuestro cucurucho, Gus, el cucurucho del amor! ¡Estoy tan feliz! ¡Qué loco! La vida es tan rara, ¿no?

De un cuarto, sobre la derecha se escucha la voz de un chico de ocho años, emite sonidos y fraseos extravagantes, que no pertenecen a ningún idioma conocido. Gloria reacciona, se incorpora, va hacia la voz.

GLORIA: ¡Te callas! (más voces del chico) ¡Dije que te callás! ¡Así no! ¿Me escuchaste? ¡Así no! ¿No ves que estoy ocupada? (más voces del chico, va hasta la mesita, alza el recipiente con la cera y amaga a tirárselo) ¡Epa! ¿Te asustaste, putito? ¡Mirá si te voy a tirar con la cera, mi amor! (más voces del chico, va hacia el espejo, se estudia, hace poses) Lo que pasa es que mamá está ocupada, mamá ahora necesita tiempo para ella, tiene que ponerse atractiva, volver a ser esa mujer misteriosa y salvaje. Vos no sabés de qué hablo porque no habías nacido. Jaja. Eras solo aire, como tu hermano. Dos pedacitos de aire con posibilidades de ser (cambiando, en dirección al cuarto) ¡Y para el domingo te adelanto que tenés que decir algo que se entienda!

Va hasta la mesita, alza el vaso de cerveza, que apenas tiene un trago, lo llena de una botella de Quilmes que hay en el piso. Bebe y eructa.

GLORIA: Me estoy desordenando, estoy dispersa y tengo que acelerar. Sino entre que hago la carta, paso y  la dejo, no llego a la terminal (a la foto) Acá no te aceptan reservas telefónicas, sabés, Gus, para Capital sí o sí hay que retirar los pasajes por ventanilla con una semana de anticipación ¿A ver cómo vamos? (alza la carta, camina, mientras la repasa a velocidad toma del vaso) “Hola Muñecote, ¿a que no sabés quién soy? ¿Me reconociste la letra? Soy Gloria, tu Gloria. Te caíste de espalda. ¿Decí que no? ¡Cuánto tiempo!” ¡No! ¡No! (va hasta la mesita, toma la birome y tacha) ¡Es muy común, es chirle! Además no le puedo poner Muñecote así de entrada. Tiene que haber otra cosa. Tengo que hablar de cosas profundas, inteligentes.

Va hasta una pila de revistas y empieza a hojearlas buscando letra, mientras vuelve a tararear.

GLORIA: Ponerle algo inteligente. “No te asombres / si una noche / entro a tu cuarto y nuevamente te hago mía / Bien conoces / mis errores / el egoísmo de ser dueño de tu vida” (encuentra algo) “El Universo… opera de formas extrañas, y un día el buscador descubre que el camino se abre y revela su sentido oculto”  Ves, esto es algo. (copia el fragmento en la carta, a la imagen) Para que te des cuenta, Gus, para que veas que sigo siendo Gloria (tiempo. Cambiando) ¿Te acordás de la última vez, en el café de la placita Sarratea?  Sabés, yo no me olvido. La mesita a la calle. No parabas de tartamudear. Me pediste que volviera... (se acerca al artículo con la foto) ¿Y vos, cómo estás? Dale, decime con los ojos. ¡Esos ojos, Muñecote! Seguís lindo, eh. Qué tipo lindo que eras. Te hago una confesión: cuando íbamos a algún lado y había gente, a mí a veces me daba no sé qué estar con vos por lo lindo que eras. Eras… cómo decirte, como delicado, entendés, esa carita, las manitos blancas. Y a mí se me mezclaban las sensaciones. Por un lado me producía como un rechazo; no era rechazo, era como cierto asquito y, al mismo tiempo, me llenabas de ternura (se emociona) Mirá lo que me hacés decir. Ya sé, soy una estúpida. ¡Pero me acuerdo tanto, tanto, Gus! (vuelve la voz del chico) ¡Nene, te callás!

Va hasta una caja con juguetes, alza unos cubos de madera, va sobre la derecha y se los comienza a tirar.

GLORIA: “Por favor, mamá, traeme los cubos” ¿Es tan difícil? (voz del chico) A ver, mi amor, mamá te entiende, okey, pero sería mucho, muchísimo mejor si hablaras en argentino. Como tu hermano. Por qué no tomás de ejemplo a tu hermano.

Vuelve a sentarse en la banqueta y sigue depilándose. Le habla al hijo.

GLORIA: Lo hermoso que era tu hermano a tu edad. ¡Era tan desenvuelto, tan gracioso! Un gurrumín así, venía corriendo con esa navaja que le había regalado tu padre -¡que era un peligro!- se paraba con los piecitos separados y decía: “Cuando papá no está, yo te defendo. ‘Yo te defendo’, jaja. Vos no podés acordarte porque eras bebé, ¡pero era tan cómico, tan lindo! (se emociona)  Miralo ahora: un hombrecito. ¡Gustavito! ¡Gustavito! (transición, va hasta la puerta de la habitación)  ¿Dónde está? Mati, te estoy preguntando, ¿dónde está tu hermano? (voz del chico) ¡Entendés, claro, que entendés, sos medio pavote cuando te conviene! Te pregunto dónde está. ¡Soy la madre, tengo derecho y ya sabés lo que pasa si interviene tu padre! (voz del chico) ¡Te callás! Te juro que cuando aparezca me va a escuchar (va hasta la imagen de Gus del artículo y la da vuelta) ¡Pendejo ladrón, falopero! (vuelve al espejo, se controla los bigotes) Entra y sale cuando quiere, saca, vende lo que se le ocurre, como si esto, no sé, fuera una sucursal de Garbarino. ¡Y a vos que no te sale una puta palabra! Ya mismo tengo que hablar con Agatha.

Va hasta la mesa baja, apoya el blog y la birome en el piso. Vuelve hasta la imagen de Gus y la pone del derecho.

GLORIA: Perdóname un segundito, mi amor. Bueno, relax, relax, che…

Respira. Toma del vaso, eructa. Se pone a armar el altar, prende las velas, acomoda las piedras energéticas, alza una estampita y la apoya contra el incensario. Mientras hace todo esto tararea. Se muestra algo borracha.

GLORIA: “Dicen que tu novio es un insípido, aburrido / que eres fogata y el tan frío / No te asombres si una noche / entro a tu cuarto y nuevamente te hago mía” La aguamarina atrae la claridad de pensamiento, el cuarzo aporta firmeza y seguridad, el ámbar libera a la mente de negatividad. Hay que ponerlas en orden y para que funcionen tienen que estar activadas. ‘Activadas’ ¿Habrá que enchufarlas en algún lado? Jaja. ¿Qué son, a pilas? Jaja. Ya no saben qué inventar (alza la estampita) ¡Ay, que letra de hormiga! (busca unos lentes, se los pone)Virgen Inmaculada, en honor de tu divino hijo nos postramos delante de ti, implorando la misericordia de Dios. No por nuestros méritos, sino por la bondad de tu corazón maternal” Después repetir dos veces más (cierra los ojos y mueve los labios a desgano. Antes de terminar la oración marca en el celular) Hola, Aghata… Amiga, ¿vos me escuchás bien?… Bueno, mirá, conseguí las piedras. Fui a ese lugar, casa Orión. Decime algo, ¿cómo es esto que tienen que estar activadas?... Ajá… Así están más receptivas… Sí, sí, ya sé, para que respondan a lo que una pide. Decime, ¿y vos estás segura, no?... ¡Creo, creo, obvio que creo y hago todo al pie de la letra! Primero me dijiste que tenía poderes, después que era niño índigo. ¡Cualquier cosa me dijiste! Con una mano en el corazón, ¿vos decís para el domingo el pibe me habla normal?... Es que, para serte sincera, yo no veo un puto progreso, no sé, está igual... Sí, sí, claro que tengo fe. ¡Yo siempre tengo fe, Agatha!  Pero, para que te des una idea: el té de ortigas fue imposible dárselo. No lo pasa, se empezó a mover, le quemé toda la boca y el cuello, me lo escupió y al final me cansé. Por ahí tiene razón la piba esta, la asistente social y… ¡No, no, claro!… Sí, tenés razón (va de nuevo hasta el recorte con la foto de Gus, lo pone al revés) Escuchame, también quería consultarte: con respecto a lo otro. ¿Qué viste?... (contrariada) No entiendo… ¡Digo que no entiendo, no capto lo que estás diciendo! ¿Mi destino? ¿Cómo que no es mi destino?... ¡¿Turbio?! ¡Y qué autoridad tenés vos para decir que está turbio! ¡Si está turbio ponele lavandina y aclaralo!…  No, no me enojo, Agatha, no entendés: es que yo lo veo tan claro. Sé que mi vida va a cambiar. Sobre todo por los nenes, como buena madre para mí ante todo están los nenes. Quiero decir, pienso en mí, pero sobre todo pienso en ellos, pobres angelitos de Dios. Es una vida nueva, ¿entendés?… Okey, replanteo… Entiendo, entiendo, querés decir como recoger las barajas, mezclarlas y dar de nuevo, lo que vos digas… Agrego dos velas más…. Amarilla: persuasión y dominio sobre los demás y otra azul… ¿para qué?... Lealtad y buen funcionamiento de bazo y riñones. ¿Y eso que tiene que ver con lo mío?... Ah, okey, okey, no te discuto. Las consigo y las prendo. Y ahora te tengo que cortar, tengo que hacer mil cosas. ¡Me estoy volviendo loca, amiga!... Respiro, respiro (respira fuerte para relajarse) Gracias, te llamo, chau. ¡Si no fuera por vos, Agatha, sabés que te debo un montón! Chau, amiga, chau, gracias (corta la comunicación) ¡Andate bien a la mierda! ¡Te conozco, mascarita! Te morís de envidia. Con Ruben fue calcado. ¡Sos calentona, no te controlás! No es que esté turbio, que esté trabado, sos vos la que me lo quiere trabar para después levantarte a mi tipo. ¡Y yo como una estúpida te di su foto, te dije su fecha de nacimiento! ¡Estúpida, estúpida! Tengo que recuperar esa foto.

Vuele a sentarse en la banqueta y sigue depilándose.

GLORIA: Eso me pasa por confiar en la gente. No hay que confiar en la gente. “El mal…  el mal… (trata de recordar, va hasta la pila de revistas, busca a velocidad, encuentra la frase) “El mal… es todo lo que en el Hombre y su condición existencial es equivocado e impide que sea verdaderamente Hombre” Eso está bien.

Alza el block y la birome del piso y escribe la frase en la carta. Se escucha el ruido de una puerta y los pasos de alguien corriendo. Se incorpora y habla hacia la entrada, ubicada en un punto sobre la platea a la izquierda.

GLORIA: ¡Gustavito! Gustavo Adolfo, ¿te fijaste la hora?

El recién llegado va hacia la habitación donde está su hermano.

GLORIA: ¡Gustavito! ¿Le querés informar a tu madre dónde estabas? ¡Qué hacés! (voz del chico) ¡Dejá en paz a tu hermano! (más voces del chico) ¡Te callás! (a Gustavito) Tratalo con dulzura, ¿tanto te cuesta? Mati es frágil, hay que cuidarlo. ¡Son hermanos, tienen un vínculo, che! (cambiando) ¡Qué lindo que está el nene! Dale, contale a mamá, ¿de dónde sacaste esas zapatillas? ¿Dónde estabas? (ruidos) ¿Qué estás buscando ahí? ¿Qué hacés? ¡No toques…! ¡Mi plancha para el pelo, ni se te ocurra!

Entra al cuarto, se trenza en lucha con su hijo, se escucha el forcejeo junto con las voces del chico.

OFF GLORIA: ¡Soltá! ¡Soltá eso! ¡Dame para acá! ¡Es un regalo de tu tía Gladys! ¡Pendejo de mierda! ¡Tené un respeto!

Vuelve a escena cubriéndose un ojo con la mano, lo sigue con la vista hasta la salida.

GLORIA: ¡A una madre no se le pega, animal! ¡Delante de tu hermano! ¡Sos igual a tu padre! ¡Ya estoy harta! ¡Re mil podrida, estoy! ¡Esto se termina ya!

Va hasta la mesa baja y alza el celular, llama. 

GLORIA: Hola, Seccional… Sí, gracias (a la puerta de salida) ¡Todo tiene un límite! ¡No podés decir que no te lo advertí! (al celular) Hola, sargento… cabo, sí, para hacer una denuncia… Por robo… Gustavo Adolfo Sosa… El nombre del ladrón… ¡Y cómo no voy a saberlo si es mi hijo mayor!…  Sí, teniente… bueno, agente, es mi hijo y estoy segura. ¡Usted me toma la denuncia!... Mil cosas: el ventilador de pie, dos plegadizas, dos celulares, un apoya pava de madera, recuerdo de Monte Hermoso, divino, tres cadenitas de plata, una con la medalla de San Benito. Ahora se me llevó la plancha para el pelo Philips… No señor, estoy tranquilísima, teniente.  Yo hago la denuncia, usted lo busca, lo detiene y le da cinco años de cárcel o lo que sea. Es su trabajo, ¿no?... Por la placita de la vía, o en la estación. Andan siempre por ahí… Bonifacio 448. ¡Necesito una condena, okey!... Por favor, cuanto antes. Gracias, sub comisario, muy amable, gracias, muchas gracias (corta. A la puerta de salida) ¡Ahora vamos a ver cómo te arreglás! ¡Y ni sueñes con que tu padre vaya a buscarte porque no está, se fue de viaje! (se mira en el espejo) ¡Mirá como tengo el ojo! ¡Y justo ahora! Espero que
no se me hinche. Por ahí con un poco de tapa ojeras… (mira el entorno) ¡Qué desastre! ¡Qué desastre! ¿Qué estoy haciendo? (respira) Tengo que relajar, tengo que soltar. Inhalar y soltar, inhalar y soltar…

Pone en el celular el tema de Romeo Santos, va a buscar el artículo con la imagen bailando y lo apoye en la mesa contra el incensario. Toma del vaso de cerveza.

GLORIA: Cuántas interrupciones. Volvamos, Gus, ¿cuánto pasó? ¿Quince años? (escribe en el block) “Quince años” ¿Quince años es mucho o es poco? Jaja. Yo con el asunto del paso del tiempo soy un desastre, no sé, me desorienta, es como que no soy consciente… No, debe ser mucho… ¿Sabes?, yo en estos días estuve pensando, dele que dele, dándole vueltas: Y sí, estuve pésima, estuve re-cruel con vos. Siempre tuve una duda: ¿Vos querías formalizar? ¿No? ¿Qué tu madre conociera a mi familia, que hiciéramos el casamiento por iglesia, una gran fiesta? A mí siempre me gustó pensar eso. Pero yo en ese momento era una inmadura, Gus, tenía la cabeza en cualquier lado. Además, Muñe, estaban todos esos gustos raros tuyos, quiero decir -jaja, todavía hoy me da un poco de pudor- la cuestión íntima-sexual, digo. ¿Sabés a qué me refiero?... Entonces yo lo pensaba, lo pensaba y cada vez tenía más dudas.

Se incorpora, alza el artículo con la foto de Gus y lo vuelve a colgar del gancho. Se sienta en la banqueta y sigue depilándose.

GLORIA: La cuestión es que –como habrás visto- yo maduré, crecí como ser humano, y creo que nos merecemos otra oportunidad. Así como lo escuchás, pensarás que estoy loca, dirás qué hago yo ahora revolviendo en un cajón de cosas olvidadas. Pero “qué es la vida del Hombre… (pausa, lucha por recordar la frase, deja de depilarse, lo recuerda) “qué es la vida del Hombre… sino una sucesión de borradores que en la versión siguiente tratamos de enmendar”, Jorge Bucay.

Escribe la frase. Busca la botella, vuelca lo que queda en el vaso, toma. Cambiando, le habla a la imagen del artículo en un estado embotado, como de aturdimiento.

GLORIA: ¿Qué fue de mi vida durante todo este tiempo? Es necesario que lo sepas, Muñeco, antes de pasar a lo importante. Dos puntos. Cuando me fui de Buenos Aires, estuve un año en Alta Gracia viviendo en casa de mi hermana Luci -vos la conocés, la viste una vez cuando viajó para un recital de Marco Antonio Solís en el Luna Park. Mi hermana en ese momento tenía la peluquería en la casa y mucho lugar libre y a mí se me había ocurrido armar un estudio para enseñar danza árabe. Fue un fracaso. Después hice un curso de cosmetología y depilación definitiva y me salió una posibilidad en Merlo, San Luis, que es la ciudad con mejor calidad ambiental del país y uno de los tres principales microclimas del mundo. Iba a asociarme con un amigo de Luci, que es estilista y abría un local nuevo. Tampoco funcionó. Después viajé a Bolivia y al Perú con un grupo de yoga. Después me vine a Rosario y acá finalmente me quedé. Tengo dos hijos: Matías de ocho y Gustavito de doce -Gustavito te imaginarás en homenaje a quién. Dos hombrecitos preciosos, muy desenvueltos, viste como son los chicos ahora. Cuando llegué acá y encontré alojamiento, decidí volver a mi vocación, la danza. Empecé a bailar en Cream Energy, un pub en la zona del puerto. Hacía lo que hoy es el baile del caño. Ojo, no bailaba en bolas, yo era el número central y solo hacía toples. Era re loco: estaba metida como en una gran pecera que me separaba de los hombres, ¡que se pegaban al vidrio de una forma!... Ahí fue que lo conocí a Ruben, el padre de los nenes. Ruben es ex boxeador, en ese momento era el encargado del local. No paraba de perseguirme y regalarme peluches, a mí me causaba una gracia enorme y al final le dije que sí. Nos juntamos, no te creas que me casé ni nada por el estilo. Ruben no es mala gente, tuvo una infancia difícil, por lo del boxeo y los golpes en la cabeza tiene que tomar una medicación fija y si la mezcla con alcohol se deprime y a veces se pone agresivo. En 2006 nos sortearon y nos vinimos a vivir al Barrio Ludueña, en 2008 me operaron de los ligamentos de la rodilla y se me complicó el tema de la danza. ¡Qué más? Ah, sí, me diplomé en peluquería y estética integral. Y eso es más o menos todo…

Tiempo. De golpe, como si una alarma interna le hubiese develado la verdadera naturaleza de lo que fue su vida, se incorpora y comienza a pasear una mirada aturdida por el entorno. Se mantiene muda, extraviada, las lágrimas comienzan a inundarle los ojos. Tiempo. Otra vez, de forma abrupta, corre hasta el retrato y lo da vuelta. Se seca los ojos, se mira en el espejo, busca recomponerse. Tararea.

GLORIA: : “Eres mía / mía, mía / no te hagas la loca que eso muy bien yo lo sabía”… Pero hablemos de cosas alegres, Muñecote (pone del derecho otra vez el retrato) Cuando el jueves agarro el diario y leo “el Dr. Gustavo Peralta Font, el magistrado más joven en la historia de la Corte, asume hoy” y veo tu foto, pegué semejante alarido. Rubén en ese momento estaba haciendo los ejercicios con las mancuernas en la cocina y dice “¡Avisá, loca, qué te pasa!” Y a mí me salió de adentro: le muestro la página y le digo “¡Aprendé, animal, este es un hombre!”  ¡Lo hubieras visto como se puso, jaja!  Se fue al patio y empezó a pegarle combinaciones de jabs y ganchos de derecha al palo borracho del fondo. Volvió a la cocina con las manos que daban pena (tiempo, cambiando se toca el ojo golpeado) ¡La Corte Suprema de Justicia, Gus, qué tal! Te digo que no me sorprende, vos siempre fuiste un tipo con metas (se emociona) Así es como se concretan los logros en la vida, tener un camino trazado y seguirlo a toda costa (va hasta la mesa baja y escribe en el block) Escribo esto y te juro que se me caen las lágrimas. ¡Vos te merecés eso y mucho, muchísimo más, Muñecote!

Suena el celular. Lo atiende, contrariada.

GLORIA: Hola, sí… Raíz de jengibre fresca, sí, vela blanca, sí. ¿Un pañuelo que use con frecuencia? ¡¿Y de dónde saco un pañuelo que use con frecuencia?! … No, Agatha, no desconfío. Lo que pasa que pedís cada cosa… ¿Quién dice eso?... Envidia, Agatha, envidia.... Porque es una envidiosa, no tiene paz. Ninguna de esas tiene paz, vos las conocés y sabés como es el barrio... Es que vos y yo siempre estuvimos en otro nivel. Es la verdad. Y no te lo perdonan… Decile qué antes de hablar mejor que me devuelva el collar y la calza verde que le presté para la inauguración de la salita... ¡Sí, seguro! ¡Que se anime, vas a ver cómo le arranco todos los pelos oxigenados esos que tiene! Pero nos distraemos en asuntos menores, Agatha. Escuchame, aprovecho para pedirte un favor: si llegas a ver a Gustavito intentando vender algo…  Sí, hoy… La plancha para el pelo Philips y lo denuncié en la Cuarta… Sí, lo denuncié (lloriquea) Me costó pero no daba para más. Es que  vos no sabés lo que es mi sufrimiento de madre, Agatha, a veces siento que no puedo sola… (cambiando)  ¿Te parece? Estoy mal, ¿no? ¿Lo notaste? Qué perceptiva que sos... Exacto, “desbordada”, esa es la palabra. Soy Escorpio, estoy dominada por Marte, Agathita, por eso siempre quiero adelantarme a los problemas, son muy analítica. Por suerte te tengo a vos, amiga (respira) Sí, respiro, me la paso respirando. ¡Me siento pésima! Corto con vos y lo llamo… ¡Y claro que lo amo, es mi hijo! Uno los trae al mundo para que sean felices. Yo por eso estoy haciendo todo esto, ¿o qué te creés? Si lo ves decile que venga, ¿dale? (cambiando) Aprovecho para otra cosa, necesito la foto de Gustavo… La foto que te di. Es que el artículo del diario se me perdió o lo debo haber usado para envolver y esa es la única foto que tengo (le hace señas de complicidad al retrato)… Dale, buscala, porfa, yo después paso… ¡Lo llamo, lo llamo! Y también tengo que terminar la carta… Yo siempre creo. Chau, amiga, chau, Agathita, chau.

Corta, llama a otro número, espera, mientras lo hace va hasta el espejo, se estudia, de perfil, se mira el culo.

GLORIA: ¡Atendé!¡Atendé, hijo!¡Soy una bestia, como voy a hacer algo así! (voz del chico) ¡Te callas! (más voces del chico, va hasta la puerta del cuarto) ¡Por favor, Mati!  Mamá está intentando ubicar a tu hermano para decirle que huya de la policía. ¡Dios, hoy estoy histérica! Vos y tu hermano me sacan de eje. Yo hago todo, los educo, les doy amor, los enfrento a la vida, ¿y ustedes cómo me pagan? (vuelve a marcar) Le dejo un mensaje. “Hola, hiji, soy mamá. ¿Estás bien?  Mirá que es tarde y va a empezar a refrescar. ¿Tenés abrigo? Si te vuelve la tos me vas a escuchar, ¿eh? Amor, ¿comiste? Si ya vendiste mi planchita para el pelo te perdono, pero comprate algo para merendar, ¿dale?, un superpancho, un buen choripán. No andes con el estomago vacío. ¡Te amo, hijo! Vení a casa, o llamame, por favor”

Termina la comunicación. Cambiando, para sí.

GLORIA: Tampoco es para tanto. Si los de la Cuarta lo agarran me hago monja. No tienen ni para la nafta. ¿En qué van a salir a buscarlo? ¿A caballo? Jajaja. ¡A caballo! ¡Como en ‘Bonanza’! ¡Arreee, arreeee! (simula cabalgata) Jajaja. ¡Qué loca! ¡Gloria, vos sí que te divertís fácil!

Se sienta para retomar la carta. Intenta servirse cerveza de la botella pero ya no queda más.

GLORIA (repasa a con la vista lo que lleva escrito): Bla, bla, bla, perfecto. Entonces, retomando, Muñecote, ¿dónde había dejado? Ah, sí, resulta que al día siguiente de ver la noticia en el diario ¿a quién me encuentro en la peatonal? A tu madre, ¿podés creer? Yo iba con Mati a la galería donde trabaja Agatha, que es una amiga que me está ayudando para que el nene empiece a hablar normal. A ‘pronunciar’, quiero decir, a ‘pronunciar’, porque no sé si te conté pero Mati tiene algunos problemas con la pronunciación. Pero me estoy yendo: cuando me la veo a tu madre mirando vidrieras, recordé que ustedes tienen parientes acá (se incorpora y teatraliza el encuentro)  Le digo “¡Mercedes!” Al principio me miraba, me miraba, me di cuenta que no me reconocía: de la época en que bailaba en Cream Energy tengo los contactos verdes; además (mirándose al espejo) –para serte sincera- estoy unos gramitos arriba. Le digo “Mercedes, soy yo, Gloria”  Elegante como siempre tu madre, estaba de punta en blanco. Cuando empezamos a hablar la noté como nerviosa, decía en todo momento que se tenía que tomar un taxi. Ahí fue que me contó que seguías soltero, y que seguís viviendo en el departamentito de calle Agüero (se conmueve) ¡Qué impacto! ¡Nuestro nidito de amor, muñe!... Y bueno, Matías no paraba de tirarle de la pollera y gritarle, parecía un teletubi empastillado, después se meó encima, tu madre se asusto y no pudimos seguirla. “¡Mercedes! ¡Mercedes, espere!” Se fue corriendo, pobre, se ve que estaba con el tiempo justo. ¡Tu madre es tan divina! ¿Sabés?, sos su vivo retrato, Gus, sacaste sus ojos, además sos igual de distinguido, sos así tan controlado, tan formal...

Vuelve a la mesita, escribe en el block unas palabras. De golpe cambia, se acerca a la imagen, retrocede, vuelve, lucha con lo que tiene para decir.

GLORIA: Gus, no sé si a vos te pasa lo mismo, pero yo no recuerdo mal nuestra vida… íntima, quiero decir. Era rara, no te lo voy a negar: con todo ese tema de que vos no querías que nos tocáramos y yo tenía que ponerme los tacos aguja para clavártelos en esa zona, mientras vos cantabas “La dona e mobile”. Era raro pero a mí no me molestaba. Lo que quiero decir, mi amor, es que aunque teníamos que hacer cosas no convencionales para que vos pudieras funcionar, yo la pasaba bien (se emociona con el recuerdo) Una vive, vive y después se da cuenta que lo importante está en las cosas simples (de golpe, cambiando) ¡Ustedes los hombres son incorregibles! ¡Pobre Ruben! Sabés que después de mostrarle lo del diario y curarle las manos, obviamente lo agarré y le hablé de lo nuestro y de mi decisión. Sabés que se armó un bolso y esa misma tarde se tomó el Urquiza para Buenos Aires y te está buscando. Jaja. Igual no te asustes, en el ambiente de allá no tiene contactos y además no sabe dónde vivís. Lo que me preocupa es que no tome la medicación, pobre, con lo del boxeo y los golpes en la cabeza, cuando se saltea los horarios de las pastillas se pierde y empieza a decir boludeces. ¡Ah, tengo tantos, tantos planes, Gus! Pienso retomar la danza, tal vez empiece a estudiar alguna carrera: ¿qué te parece Medicina? La estética integral y la medicina están emparentadas. O no, mejor Abogacía, me podés poner como tu secretaria en la Corte para practicar. Vas a ver que todo va a volver a ser como antes. ¡Quiero saber tantas cosas de vos! Jaja. Estoy ansiosa, como intranquila, transpiro todo el tiempo. Ayer pensaba: no será más prudente esperar a recibir carta tuya, pero me dije: no seas pavota, Gloria, si ya vas a tener todo el tiempo del mundo para ponerte al día personalmente. ¡Y ahora sí, Muñe: la noticia bomba!

Va hasta las otras botellas, en una hay un resto de cerveza, se lo toma. Va hasta el altarcito, enciende un incienso, pone la música en el celular y baila.

GLORIA: Creemos un poco de ambiente. Jaja. ¿Estás listo?  Ahí va: el domingo estoy llegando a Retiro con los chicos. ¿Qué tal? A que te desmayaste. Te caíste de espaldas. ¿No es una idea maravillosa? Sí, yo también estoy ilusionada. El martes te van a llegar los muebles, no son muchos, pero tengo un espejo y un juego de sillones de mimbre que compré de recién llegada a Rosario a los que les tengo cariño. Vamos a construir una hermosa familia, vas a ver, los nenes ya saben que vas a ser su nuevo papá del corazón. ¡Sí, mi amor, sí, muñe, una vida nueva, vos, yo y los nenes!

Se escucha ruido de alguien que entra corriendo, lo ve entrar, va hasta la puerta de la habitación.

GLORIA: ¡Gustavito, Gustavo Adolfo, qué hacés! (voz del chico) ¡Vos callate! (a Gustavito) ¡Me podés decir qué bicho te pico que entrás así! (más voces del chico) ¡No te metas debajo de la cama de tu hermano! ¡Salí de ahí abajo y hablá! ¡Soy tu madre!

Se escucha la sirena de un patrullero, se ve el reflejo de la luz roja intermitente. Barullo de voces. Del cuarto se dirige a platea y habla hacia la puerta de entrada.

GLORIA: ¿Qué pasa? ¿Qué es esto, una reunión de consorcio? ¡Teniente!... Cabo, bueno, ¿qué hace toda esta chusma en la puerta de mi domicilio?… ¡Pero vos callate, ignorante! ¡Lavate la boca antes de hablar de mi hijo! … Sargento, ¿por qué en vez de armar semejante conventillo no sale a buscar a mi hijo?…  ¡Y usted que sabe! Lo están buscando porque está perdido. ¡Sí, perdido, señora!... ¡Eso es resentimiento, es pura envidia, a vos te tengo bien junada, Nélida! Porque aparte de ser un chico hermoso, Gustavito es un emprendedor, tiene su propio negocio… ¿Quién va a incendiar? ¡Animate, dale, vas a ver cómo te arranco todos los pelos, villera, vende paco! (cambiando) ¿Y vos, Agathita? ¿Vos también? ¡No lo puedo creer! Sos acuario, nosotras teníamos una conexión. ¡Qué bajo que caíste! ¡Me rompiste el corazón!... ¡Alcohólica será tu madre, chimpancé operado! Y usted, capitán, ¿va a hablar o no va a hablar? ¿Buscó a mi hijo? ¡Qué va a buscar! Ustedes si no es a cometa no funcionan (adelantándose)  ¡Noooo! ¿Qué hacés? ¡Ni se te ocurra poner ese sucio pie en mi casa porque te clavo un cuchillo! ¡Fuera! ¡Rajen de acá! Se acabó el circo. Solo voy a decir una cosa más (va hasta la pila de revistas, levanta una y la abre en una marca, lee) “Qué es la vida del Hombre… qué es la vida del Hombre sino una sucesión de borradores que en la versión siguiente tratamos de enmendar” No entendiste nada, ¿eh, Nélida?, yo te lo traduzco: ¡Andate a la puta que te parió!

Va hacia la habitación, entra.

OFF GLORIA: ¡Final! ¡Se acabó! ¡Harta! ¡Re podrida, estoy! ¡Y vos, pedazo de pelotudo, salí de abajo de la cama y ayudame a vestir a tu hermano que nos vamos!

Gradualmente se apagan las voces, las luces del patrullero. Vuelve a escena con dos valijas destartaladas, las abre y comienza a tirar adentro, sin orden, las revistas, los envases, los cacharros de cocina, las velas y las piedras del altarcito.

GLORIA: ¡Nos vamos! ¡Se a-ca-bó! (a la imagen de Gus) Cambio de planes, muñe, se adelanta el viaje. Perdón por la escena, pero me tendría que haber ido de acá hace tiempo, ¿sabés? Tratar con semejante gente te intoxica, te entra en la sangre hasta que el aura te queda totalmente opaca. Pero borrón y cuenta nueva. Ya fue. Entró en el pasado, mi amor. Vos y yo vamos a iniciar una nueva etapa, un tiempo dichoso, equilibrado. Como pasa en el reino animal. Vos te fijaste qué sabiduría (señala la valija) Yo acá tengo un artículo que habla de los reptiles cuando cambian de piel. Es alucinante. Unas simples lagartijitas, que caminan, caminan y de golpe se paran, se sacuden y abandonan la piel antigua como si fuera una funda de colchón, o una bolsa de dormir. Y debajo ya asoma la piel nueva, delicada, reluciente. ¡Se te saltan las lágrimas de la emoción! Esa es su forma de crecer, ¿entendés? Vos y yo ahora nos estamos sacando esa piel antigua, muñe, para renacer en nuestro amor… Sacarse la piel antigua: eso está bien.

Va hasta la mesita, anota en la carta y después pone el blog dentro de una de las valijas.

GLORIA: Qué loco, la carta no va a ir por correo sino que te la voy a leer yo en persona. Jajaja. ¡Estoy tan feliz, tan feliz! (cambiando, al hijo) ¡Hijo, terminá de vestir a tu hermano, y después correte hasta lo del gordo Javier y preguntale si nos puede llevar hasta la terminal! (nuevamente a la imagen, mientras cierra las valijas) Yo lo sabía. No lo veía claro, pero yo lo sabía, Gus. Todos estos años, todo este tiempo enredado, lleno de problemas, eran la preparación, la prueba que debía pasar para volver a encontrarte, para recuperar lo que teníamos (va hasta el espejo, se mira) Y acá estoy, ¿cómo me ves? Soy tu Gloria, estoy entera, pasé la prueba, ¿no, mi amor? (alza las valijas y comienza a salir) Y ahora esperame. Estoy llegando, muñe. Esperame que allá voy.

Sale. Bajan gradualmente las luces, se mantiene una luz cenital iluminando el artículo con la imagen de Gustavo.


APAGÓN.